lunes, 11 de febrero de 1974

Operación del corazón desde el "Más Allá...", Carole Ramis

El siguiente artículo es otra colaboración entre la revista alemana “Esotera” y Karma-7. En esta ocasión Ramis no habla sobre ufología, sino sobre la curación del cuerpo físico a partir de intervenciones en el cuerpo astral. El artículo apareció en el número 15 de la revista Karma-7 fechado en febrero de 1974.

Víctor Estrada


Operación del corazón desde el “Más Allá…”

Al hombre que puede agradecer Rho Sigma (corresponsal de ESOTERA en USA) su curación de un grave infarto de corazón, es el reverendo de una iglesia espiritista del sur de USA. Este médium está constantemente en peligro de graves sanciones por parte del Gobierno y la Cámara de los médicos. Para dificultar su identificación, Rho Sigma le llama, en su reportaje, el Reverendo X, como instrumento de un «team» de 28 médicos del más allá que se valen de su propio cuerpo y así, de esta forma, este hombre cada día efectúa casi unas milagrosas curaciones.

En las siguientes sentencias se ha cristalizado una opinión mía certera:


1.° La vida infinita de nuestra alma es un hecho.
2.° Hay posibilidad de establecer comunicaciones entre los vivos y los muertos, bajo ciertas condiciones.
3.° La muerte es sólo un episodio en nuestra perenne existencia.


(Sir Oliver Lodge, Physico Inglés, 21 agosto 1926)



Cuando el 17 de marzo de 1973 la revista «Psycic News», de Londres, publicó en primera página la fotografía e interviú de una joven médico alemana, que en junio de 1971 tuvo una intervención quirúrgica de Tony Agpaoa, de Filipinas, con un gran éxito en una grave enfermedad de corazón. El diagnóstico de los médicos era sobradamente conocido: «enfermedad cardiaca muy grave*.

La operación duró sólo 1 minuto y en este escaso tiempo se desmayó su esposo, que también es médico, de la impresión recibida.

Entonces la doctora alemana se juró que publicaría todo lo ocurrido, para que el mundo entero lo conociera; siempre, por supuesto, si sanaba de la enfermedad. Desde entonces la doctora se ha desplazado a Filipinas y ha asistido como testigo ocular en 1.498 operaciones del «más allá», incluso ayudando como podía, ya que organizaba vuelos especiales desde Europa, en los que viajaban todos los enfermos que habían sido condenados por la ciencia médica europea oficial.

La doctora declara: «He hecho muchas fotografías durante estas operaciones, y estoy convencida que él (Tony Agpaoa) es auténtico, pero en Alemania Occidental no puedo decir mucho, porque los métodos de Tony Agpaoa los calificaron de no éticos. El no podría trabajar en Europa; su opinión no concuerda con la de los científicos típicos que no quieren tener nada que ver con lo espiritual».

El valor de esta joven médico alemana me ha animado a describir para los lectores mis experiencias personajes. Se trata del fenómeno del «Psycic Sugery», una operación del cuerpo astral a un ser humano por cualificados médicos del otro lado, que durante toda su vida han sido médicos.

Por motivos fáciles de adivinar, me es imposible dar nombres y direcciones de los que viven en USA; primero porque es su propio deseo, ya que significaría el fin inmediato de su sagrada labor, puesto que el Gremio de los Médicos es el grupo de los mejores pagados en todo el mundo. Una competencia con precios bajísimos no tendría ocasión ni para sobrevivir un solo día. No obstante, el hombre opera, aunque su función en estas operaciones es la de «médium», a algunos personajes que los demás médicos han condenado a muerte; es tanto su éxito, que incluso tiene una lista de espera, de más de un año. En él no se trata, como en los demás, de «milagros médicos», sino que son verdaderas operaciones del cuerpo astral y no en el cuerpo físico del paciente. En su caso lo son sin sangre y sin dolor.

Para que comprendan el verdadero valor de estas intervenciones y como ustedes ya saben que toda clase de disgustos y tragedias del alma se intensifican en el físico, voy a relatarles lo siguiente:

En el año 1971 tuve, por maniobras de los estafadores, unas pérdidas económicas absolutas de todo nuestro común trabajo durante 20 años, después de nuestra emigración a América. Mi propio hogar y mi posición, todo se fue a diablo y me encontré en una época que había más de 5 millones de personas sin trabajo. Otra estafa me provocó un repentino infarto de miocardio, el típico síntoma del corazón destrozado. Después de una estancia de 3 semanas de intensiva curación en nuestro hospital, me dejaron como un inválido imposible. Era incapaz, sin mi mujer, de ir hasta delante de mi puerta. La cuenta del hospital, que ascendía a 100 dólares diarios, hizo una enorme brecha en mis ahorros. Una empresa de seguros rescindió mi contrato por demasiado riesgo. La operación a corazón abierto no podían efectuarla, por faltarme medios monetarios suficientes (costaba 53.000 dólares la operación sólo; luego la recuperación).

El problema de encontrarse enfermo en USA hace tiempo que constituye un escándalo nacional.

Ya había sido desahuciado por los médicos, cuando por casualidad recordé haber leído, antes de mi infarto, los sorprendentes resultados que un «médium-médico» obtiene efectuando operaciones en el «cuerpo astral». Mí mujer, que es un médico oficial, se enfrentó con escepticismo a estas noticias, pero tras mis reiteradas insistencias me acompañó con reservas a las más lejanas provincias de los estados del sur de USA; una larga jornada de 12 horas de viaje ininterrumpido.

Al «médium» se le conoce como sacerdote espiritista, que es una forma de estar a salvo de las garras del Sindicato de Médicos, y lo que les voy a explicar ahora, seguramente les parecerá un cuento de ciencia-ficción; yo mismo lo creería si no me hubiese pasado a mí personalmente, pero les aseguro que todo es verdad:

Antes de emprender el viaje convine con mi médico oficial una hora de visita para un chequeo de mí corazón; mi médico ya conocía mi delicado estado; la fecha de visita quedó para una semana después de mi vuelta a casa, sin que él estuviese enterado de mi visita al medium del sur, para someterme a unas operaciones y curas astrales… Después de la consulta y de haberme inspeccionado minuciosamente, movió asombrosamente la cabeza y, perplejo, tuvo que volverme a chequear; inspeccionó por varias veces consecutivas la presión sanguínea y, finalmente, acabó por declarar que: su corazón está PERFECTAMENTE BIEN; POR DIOS, ¿QUÉ HIZO USTED? HA EXPERIMENTADO UNA MEJORÍA INCREIBLE. Seguramente si le hubiese explicado mí aventura, me hubiese enviado al psiquiatra.


“Top of the Morning”


La mañana de nuestra llegada a la casa del Reverendo X (así llamaré al médium) me condujeron a una sencilla habitación de su casa; en medio de ella había una mesa de operaciones con un lino muy blanco y limpio; en la pared había un cuadro con motivos religiosos La esposa del Reverendo X tomó asiento en una esquina de la habitación, para apuntar los diagnósticos siguientes:


A las 8 en punto el Reverendo X se sienta detrás de la mesa de operaciones, su mujer enchufa una música estereo, con música celestial muy suave; hubo un corto rezar de todos a tono audible. Pocos minutos después el Reverendo cae en sí mismo al suelo y entra en trance; a los pocos segundos se vuelve a levantar con las facciones totalmente cambiadas. Aparte de mí hay otro paciente en la sala y todos observamos en silencio. Una voz desconocida sale de la garganta del «médium», habla un inglés distinguido del pasado siglo, como su guía espiritual (spirit guide), un Dr. Spaulding, entonces Theologo Inglés.

La señora X me presenta al “medium” como el primer paciente.

Todo el desarrollo de la situación resulta bastante escalofriante. El inmediato cambio de la personalidad del “medium”, que se desarrolló delante de nuestra vista, fue tan rápido, que me fié ni de mi vista.

Todo pasó en pleno día y la diferencia del lenguaje es más grande que una conversación entre un pescador del norte (Alemania) y un académico austríaco. Después de su saludo y corta explicación del «modus operandi», declara que va a ofrecer su cuerpo al médico que hace el diagnóstico, un tal Dr. Murphy, que actuaba en Irlanda. Vuelve a efectuarse un inmediato cambio en la personalidad del «médium». Un alegre «top of the morning» en un fuerte dialecto irlandés, las facciones fáciles cambian visiblemente. La mujer del Reverendo X recibe un saludo, como si fuese la vecina de la casa, incluso intercambian pequeñas frases sobre cómo está el tiempo, y a continuación el Dr. Murphy se ocupa del asunto.

Me piden que me incorpore con mi albornoz sobre la mesa; el albornoz no tiene importancia, porque el Dr. Murphy es capaz de ver a través de él mi cuerpo físico. Incluso si hubiese llevado un traje de buzo, no hubiera habido ningún problema, ya que su dictamen médico abarca todos los órganos sin necesidad de tocarme en absoluto, desde la cabeza a los pies. La señora X toma nota de todo cuanto ocurre.

El Dr. Murphy dice que mi pierna derecha necesita un pequeño arreglo ortopédico, que él mismo lo haría inmediatamente. Y, efectivamente, lo hace con un pequeño, pero fuerte tirón y se oye un ruido del hueso y éste queda en su sitio.

El Dr. Murphy me comunica que me va a hablar el especialista de corazón y esto me sorprendió, porque hasta el momento yo no había dicho a nadie qué enfermedad padecía. El Dr. Murphy hace una pequeña broma con la esposa y se despide.

En su lugar aparece otra personalidad, la número 3, puesto que el cuerpo sigue siendo el del «médium». Esta vez es un antaño cirujano especialista en corazón que había trabajado en Inglaterra, que me habló bajo y suavemente con un inglés de Oxford y me dijo:

Tenemos aquí una fuerte inflamación y cicatrización en la válvula pulmonar, con calificación del ventrículo mitral, etc. Me efectuó un diagnóstico que es imposible efectuarlo más preciso y que sin abertura del órgano era imposible de detectar. Acabó diciendo: Bien haré lo mejor que pueda, y empezaron los preparativos de la operación.

A mí me explicaron que mi cuerpo astral se levanta un poco de mi cuerpo físico, para más fácil manejo. Como 3 cms. encima de mi brazo derecho, el «médium» da una inyección invisible con su mano derecha. Automáticamente mi pulso se pone más lento y débil. Estoy completamente consciente, notando toda la operación, que duró 25 minutos. Con mucha atención observo las manos que con movimientos rápidos y con destreza, efectúan encima del corazón la operación astral. De vez en cuando de la boca del «médium» sale una orden a sus invisibles asistentes y enfermeras, que dice: Scalpell.

En cierta ocasión a la señora X le dicen que no estorbe y no es que ella estuviera encima de la mesa, sino porque, según me explicaron, la habitación está llena de médicos, enfermeras, hermanas, aparatos de cirugía e instrumentos análogos. La respiración del «médium» se acelera como un cirujano que trabaja con mucho esfuerzo. Yo, mientras tanto, aseguro que no me encuentro ni hipnotizado, ni en trance, ni narcotizado físicamente.

Cuando la operación termina me hacen tomar un reforzado caldo de carne y me ordenan que esté en mi cama echado muy tranquilamente por 24 horas, para que el corazón de mi cuerpo pueda acostumbrarse a la cambiada estructura del órgano astral. Sin ninguna ayuda me dirijo con mi propia fuerza hacia mi habitación y dejo perpleja a mi mujer, mientras puedo respirar libre y profundamente por primera vez en muchos años.

Ni durante la operación ni después noté ninguna anomalía, ni dolor, ni malestar en mi cuerpo. Unas horas después me vino a ver el Reverendo X, con sus habituales facciones de tranquilo hombre del sur y se interesó por mi estado.

Yo le pregunté detalles sobre la dieta que tengo que seguir y me contesta que esto se lo pregunte a su mujer, puesto que él no tiene ni el más mínimo recuerdo de todo lo que hizo y dijo el «cirujano astral de Oxford».

Me confesó que él se encontraba en otro lugar, no muy lejos de aquí, pero sólo su cuerpo físico se encontraba allí, porque servía como instrumento al «team».

Al día siguiente desayuné jugo de naranja, tostadas, huevos y café; 24 horas después de una operación a corazón abierto ando perfectamente bien, sin ninguna queja y sin ningún dolor. Los consejos que tengo que cumplir para la mejora son simples: 3 días sin conducir, 5 semanas sin levantar nada con la mano izquierda, 3 meses sin dormir hacia el lado izquierdo; cada día, hasta el final de mi vida, tomar la vitamina E conocida por 6001.U.

De la operación no tengo que pagar nada, solamente un modesto precio por habitación utilizada, incluyendo la ligera comida. El reverendo X no tiene ningún gasto porque no tiene ningún asistente, enfermeras, ayudantes, etc. El Reverendo X opera 4 días a la semana y el máximo son 3 pacientes por día. Su sueldo son voluntarios donativos para su iglesia, así él puede emplearse a fondo en su misión. En su casa no hay servicio y después de su casi diario trance el Reverendo X necesita de una hora, por lo menos, para recuperarse y reencontrarse a sí mismo, a veces dura más de lo normal y es más dificultosa la integración. Yo mismo he sido testigo de

su reintegración a su personalidad y es como un lento despertar de una narcosis nada agradable. ¿Por qué carga con estas molestias? ¿Tiene algo que ver con su KARMA? Dice que esta vez le toca ayudar en esta vida y no da más explicaciones.

Si ustedes creen que yo, como ingeniero, he sufrido un autoengaño, o he sido víctima de una autosugestión, les recomiendo que pregunten a mi mujer sobre su propia experiencia. Ella, como experimentada asistenta de laboratorios médicos, no había dado ninguna importancia a las charlas sobre el cuerpo astral y en la segunda guerra mundial ha visto muchas penas para poder creer en milagros.

Mi mujer, desde los 15 años, sufre esporádicas molestias en el disco vertebral y repentinamente aparecen los dolores, inesperadamente desaparecen.

Durante nuestro viaje al sur del país fue víctima de uno de estos ataques de dolor. La explicación que sobre el asunto dio el Reverendo X, ella la escuchó con abierto escepticismo y rechazó su ofrecimiento de ayuda. Como sea que sus dolores se acentuaban, por fin decidió recurrir al Reverendo X y éste !a ayudó. Fue incapaz de subir a la mesa por sí sola y la tuvieron que subir; los acontecimientos se desarrollaron como en mi caso. Aparición del Dr. Murphy y diagnóstico certero de éste: Perforación del disco vertebral entre la 3ª y 4ª vértebra. Luego apareció un cirujano especialista en huesos, también inglés: El disco perforado hay que eliminarlo y reemplazarlo por una sustancia nueva de hueso; la sustancia la ganaremos de la cadera. En su operación sí notó algo y preguntó ¿Por qué?, a lo que le respondieron que los escépticos tienen que notar algo de dolor para convencerles de que realmente se está trabajando sobre ellos.

Las manos del «médium» empezaron a trabajar a unos centímetros sobre su espina dorsal, estuvieron continuamente golpeando y recibiendo algunos invisibles instrumentos de trabajo, hasta que, por fin, el especialista dijo que el dañado disco ya estaba quitado y empezó a perforar sobre su cadera.

Durante toda la operación también ella permaneció totalmente consciente y terminó con éxito, después de transcurrida una larga hora sin ninguna queja.

Como aún estaba bajo narcosis astral se levantó muy débilmente, pero sin dolor y sin ayuda y se fue hacia la puerta sin ninguna dificultad; me parecía increíble lo que estaba viendo: hacía tan sólo una hora mí mujer se retorcía de dolor, que la impedía moverse, y ahora andaba perfectamente bien, sin ninguna molestia.

Sin embargo se la informó que en cuanto desapareciese la narcosis astral sentiría un pequeño dolor, como si fuese de las muelas, en la espalda y la cadera; eran dolores postoperatorios muy normales; efectivamente así ocurrió durante el transcurso de la noche, pero sin embargo pudo moverse sin ninguna dificultad y el dolor fue cediendo día a día hasta llegar a recuperarse totalmente.

Cuando estuvo completamente recuperada, el Reverendo X le sacó una radiografía de su espina dorsal para convencerla a ella misma que la perforación del disco vertebral ya había desaparecido y había sido reemplazado por uno nuevo. Y hoy mi mujer puede demostrar al mundo entero que no existe ningún tipo de anomalía en todos sus huesos. Si alguna vez hubo una demostración de «materialización y desmaterialización», ha sido esta operación astral.

Nuestra aventura con «Psycic Sugery» no es la única, hay muchas historias paralelas, como la de 1957 ocurrida en Inglaterra, como un médico muerto-viviente, de nacionalidad alemana, en comunidad con 22 médicos astrales más y con la ayuda de un «médium inglés», diagnosticó y operó á más de 70.000 pacientes en Inglaterra, Alemania y Africa del Sur.

En un reportaje del Brasil se afirma lo mismo, y se asegura que en un próximo futuro las operaciones astrales van a ser frecuentes para todos nosotros, quizá la sorpresa más grande de toda nuestra época.

Nada más, queridos lectores; sólo me falta añadir que el ingeniero conocido por Rho Sigma vive todavía hoy en USA y es bien conocido y muy famoso por sus «bestseller» que escribió hace ya dos años, con el título «Forschung in Fesseln», o sea «Avances científicos encadenados», que ha sido un libro muy avanzado y francamente valiente; por esto recomiendo a todos los lectores de KARMA-7 que lo lean, si alguna vez llega a traducirse al español.

En un próximo número ya les informaré sobre una interviú efectuada al Reverendo X.

Carole Ramis
Traducción de ESOTERA

domingo, 11 de noviembre de 1973

Acerca de los enigmáticos seres vistos a través de T.V. en los alunizajes, Carole Ramis

Actualización: 4 de abril del 2019
En la revista Karma-7 nº 12, a parte del artículo dedicado a los astronautas, Ramis también escribió sobre un acontecimiento muy sorprendente que vivió mientras presenciaba, en directo por la televisión, la llegada del hombre a la luna en 1969. Esta curiosa experiencia fue corroborada por otras personas de España y otros países. Recientemente descubrí alguno de los dibujos que tenía guardados Carole de ese evento, seguramente los hizo ella misma, y he pensado que sería buena idea incorporarlos en el artículo.

Víctor Estrada


ACERCA DE LOS ENIGMÁTICOS SERES VISTOS A TRAVÉS DE T.V. EN LOS ALUNIZAJES

Creo que todos ustedes recordarán el día 21 de julio de 1969. Para mí, personalmente, era el día más emocionante de mi vida y por eso estaba sentada delante del televisor.

Dibujo de Carole Ramis
representa la figura que vio en televisión
Aunque la espera fue muy larga, por fin Neil Armstrong y Aldrin pisaron la Luna a las 4 menos 10 minutos de la madrugada (hora española) para pasar a la inmediata exploración de nuestro satélite.

Se abre la escotilla y se ve a Armstrong bajando lentamente por la escalera, empieza a pisar con precaución el suelo, vuelve a subir el pie, vuelve a bajarlo y en este preciso momento veo, completamente nítido y detrás de él, una misteriosa figura como humana, pero esotérica y puramente espiritual; inmediatamente me di cuenta que moraba en planos más elevados a los nuestros, pero en este momento no era transparente.

Su mirada era de asombro y nada hostil. Su pelo era blanco y tenía una larga barba puntiaguda que tapaba el escote de un traje color marrón con ribetes blancos, los pies no se veían pero era mucho más alto que Armstrong (puede que estuviera levitando), por esto de su altura, los oíos muy grandes redondos con mirada fija, pero no hacia Armstrong, sino a la lejanía, se puede decir como si estuviera mirando hacia los telespectadores.

En los primeros 2 segundos tomé lo que veía como normal pero entonces me sobresalté, diciéndome esto no puede ser, dicen que la Luna no está habitada, 2 segundos más y el ectoplasma se desvaneció, las partículas de energía se deshicieron en milésimas de segundo.

Para no olvidarlo lo dibujé inmediatamente (dibujo que acompaño), dibujé todos los detalles tal y como mi percepción extrasensorial lo había concebido. Pero qué equivocada estaba en aquel momento de pensar que se me podía olvidar, hoy que lo estoy escribiendo para KARMA-7 han pasado 4 años y todavía lo veo tan preciso y exacto como en aquel preciso instante.

Posteriormente me retuve de explicarlo a nadie, incluso iniciados en esta ciencia, por si hubiera sufrido una alucinación, pero un día no pude retenerlo más y se lo conté a mi buen amigo Antonio Ribera, que me aconsejó mandar el dibujo al CIOVE de Santander, ya que su amigo, el pintor Fernando Calderón vio el 4 de agosto de 1971 (¿Apolo?) otra cara similar a la mía y muy curiosa. CIOVE me contestó afirmándome que mi aparición también había sido vista por otras personas, incluso en Francia.

El extraño ser visto por Fernando Calderón también fue visto idénticamente en Nueva York.

Esta aparición sumamente espiritualizada me ha hecho pensar mucho, estudiar e indagar mucho, hasta que encontré los libros de Jacob Lorber (1800-1864), austríaco que escribió durante 25 años 25 tomos, en los que describía exactamente los mismos seres que habitaban en la Luna, llegando a la conclusión que son espíritus y que viven todos en planos más elevados y naturalmente en otras dimensiones. También dice Lorber que el ser humano no puede percibirlos, excepto si tiene la facultad de poder recibir percepciones extrasensoriales.


CAROLE RAMIS

Los astronautas vuelven diferentes del cosmos, Carol Ramis

Carole Ramis empezó sus colaboraciones con la revista Karma-7 a partir del número 12, noviembre de 1973. Se inició con traducciones de artículos suyos que había escrito originalmente para la revista alemana “Esotera”. Se convirtió en la delegada en España de esa publicación en exclusividad para Karma-7, en la cual, a su vez, entró como redactora en la sección de cosmología. Aquí tenemos su primera colaboración.

Víctor Estrada



LOS ASTRONAUTAS VUELVEN DIFERENTES DEL COSMOS

ASOMBROSO CAMBIO ESPIRITUAL EN ELLOS


Estimados lectores, cuando hayan terminado de leer este artículo que va a continuación, les sugiero piensen un poco sobre lo que en él se dice, entonces quizás encuentren muchas contestaciones a sus múltiples preguntas y dudas que les afligen, en nuestro planeta Tierra.

Karma-7 nº 12
Antes que la nave «Apolo 15» en julio de 1971 llegara a la Luna el astronauta Al Worden no tuvo nunca una especial inclinación hacia la sensibilidad, espiritualidad y más profundidad del alma. La poesía no significaba nada para él, pero durante sus solitarios viajes alrededor de la Luna, durante las excursiones de sus compañeros para explorar el satélite, él ha hecho un gran cambio interior muy significativo. Después de su regreso a la Tierra empezó hacer versos muy espiritualizados, de sus impresiones y nos muestra un profundo cambio en su alma y en su vida interior.

Esto es sólo un ejemplo de los fenómenos que experimentan los astronautas, que a pesar de la fama de todos ellos de tener falta de sensibilidad, de ser sólo técnicos fríos y matemáticos y de ser científicos materializados, se expandió entre ellos la profundidad espiritual, en la mayoría de los 32 viajeros espaciales. En muchos de ellos el cambio interior observado ha sido tremendo, una vez regresados a la Tierra.

El astronauta Rusty Schweickart del «Apolo 6» dijo «Yo, ya no soy el mismo ser humano que antes del vuelo, ni ninguno de nosotros es como antes». Hoy, Rusty Schweickart trabaja en una clínica para drogadictos en Houston, Texas, además es consejero psicológico por teléfono para toda la juventud descarrilada y fundador de un Grupo de Meditación Transcendental.

Ed Mitchell del «Apolo 14» declaró:
«Algo pasa en nuestro interior cuando nos encontramos en la estratosfera». Este cambio en su caso ha sido dejar la Astronáutica, divorciarse de su mujer y dedicarse exclusivamente a la E.S.P. (Percepción Extra Sensorial) y a la Parapsicología en general. Estos terrenos son los indicados, dice Mitchell, para realizar el acercamiento entre todos los humanos, a través del contacto telepático.

Para el astronauta Jim Irwin del «Apolo 15», el paseo lunar fue para él una experiencia religiosa. Irwin ha confesado: Estaba profundamente removido y noté claramente la presencia de Dios. Un mes después de su regreso a la Tierra dijo: «Yo sé que Dios me llamó para servirle». A continuación se hizo predicador de los Baptistas al sur de los Estados Unidos.

El astronauta Charles Duke reconoce que nunca antes se convenció con tanta seguridad del poder del Todopoderoso, hasta que miró desde su escotilla del «Apolo 16» el sublime paisaje lunar. Incluso el reservado Alan Shepard que fue el primer hombre en el cosmos, confesó, que evolucionó interiormente y su escepticismo sobre la existencia de Dios se desvaneció inmediatamente.

El famoso Neil Armstrong, el primer hombre que llegó a la Luna y hoy profesor para Ciencias Técnicas de la Universidad de Cincinnati dijo: «Durante mi regreso a Ja Tierra en el "Apolo 11" me impresionó muy profundamente el descubrir en la lejanía la Tierra, como una pequeña y maravillosa "perla azul". Desde aquel momento me encontré tan insignificante como pequeño».

Bill Anders del «Apolo 8» dijo cuando vio nuestra Tierra desde su nave: «Siento la precisión de la existencia de los humanos y sus apuros, como nunca antes lo había sentido».

Tom Stafford, el veterano de los vuelos espaciales del «Geminis 6 y 9», como del vuelo «Apolo 10», es el que resumió con más precisión su impresión del universo: «Nosotros no vemos el cosmos como americanos, sino humildemente lo veo como un simple ser viviente».
Michael Collins el hombre que se quedó en la nave del «Apolo 11», mientras Armstrong y Aldrin hacían la exploración de la Luna dijo lo siguiente: «Nunca jamás un hombre se ha podidc encontrar tan solitario como yo entonces, sin embargo me invadió una felicidad absoluta».

Carola Ramis
Algunos de los astronautas, como por ejemplo Buzz Aldrin, el compañero de Armstrong, encontró muchas dificultades al volver a la Tierra, tenía que hacer el papel de héroe como lo esperaba el público. Aldrin se volvió huidizo y delicado con sus nervios y se retiró tan pronto como pudo del público. Seguramente, algunos de los astronautas guardaban sus frías reservas en sus caracteres e incluso han alcanzado altísimos puestos en la industria y la técnica, pero como antes he dicho estos astronautas son la minoría en América, la mayoría de ellos han hecho un significativo cambio interior hacia la espiritualidad, incluso algunos hacia una fuerte inclinación religiosa.

Hemos desarrollado una imborrable conciencia cósmica, una insatisfacción de las circunstancias infelices terrestres y una impulsión interior de cambiar algo, hacia lo positivo. Quizás en este camino hacia el futuro se podrá demostrar que el programa Apolo, tan costoso monetariamente, ha valido la pena en el sentido «humanitario».

Sólo me falta añadir a este resumen de destino de los héroes espaciales, que deberíamos enviar a la luna a todos los seres humanos que tenemos tanta agresividad y afán materialista y sobre todo a todos los gobiernos del mundo que siguen experimentando con artefactos atómicos y provocando irreparables daños y muertes, provocando alteraciones sísmicas y meteorológicas en nuestro planeta... Sería un relax absoluto para ellos, que los llevaría a una máxima comprensión y consideración hacia su prójimo, al tiempo que también nos elevaríamos espiritualmente, porque sólo así podremos conseguir alcanzar las superiores dimensiones, tan anheladas por nosotros, los seres humanos «llamados terrestres».


CAROLE RAMIS
(Traducción de la revista alemana ESSOTERA, en exclusiva para K-7 en España)

miércoles, 7 de noviembre de 1973

II Convención Catalana de Simbología

Del 5 al 9 de noviembre de 1973 se celebró en Nuria la "II Convención Catalana de Simbología". En este certamen Carole Ramis hizo una conferencia y coloquio sobre ufología el miércoles 7 de noviembre. En el número 14 de la revista Karma-7 se publicaron los siguientes comentarios sobre su ponencia:


En estos tiempos en que la mujer ya se encuentra en actividad en todos los campos no podía faltar la colaboración de una señora conferenciante, y así fue cómo tuvimos el placer de ver sentada ante nosotros a la señora doña Carola Ramis, quien trató sobre “Ufología o las vibraciones doradas”.

Ramis durante la conferencia
Nos leyó un extracto de muy interesantes traducciones de autores que trabajan en el estudio de lo que llaman “La Nueva Era”. Todo nuestro sistema solar —decía la señora Ramis— avanza hacia la región cósmica y nuestro mundo quedará limpio de fuerzas negativas. Estamos al final de la época de Piscis. El Planeta nuevo, al contrario del actual, NO recibirá la luz del Sol, sino que tendrá su propia luz, será un planeta de fuerzas positivas y espirituales. La era Acuariana que empieza, será la Primavera. pero esta transacción entre Piscis y Acuario, durará millones de años... No hay espacio aquí para apuntar todos los puntos interesantes descritos por la señora Ramis, ni siquiera es posible hacer una selección de ellos puesto que todos y cada uno formaban un conjunto de ideas a cuál más sorprendente para nuestros días.

Víctor Estrada

Revista Karma-7: Entrevista a Tomás Gilsanz

En el número 76 de la revista Karma-7, marzo de 1979, encontramos una breve pero interesante entrevista al pintor Tomás Gilsanz (1931-2016) ...