domingo, 8 de marzo de 1981

Breves Pinceladas de la Historia de KARMA-7

En marzo de 1981 la revista Karma-7 llega al número 100, ya había pasado casi una década desde el primer número, y con ella numerosos cambios, superación de problemas y nuevos enfoques editoriales. Ramón Plana (padre) nos da unas “pinceladas” sobre esos 10 años. Nos ofrece una información muy interesante sobre las vicisitudes que han pasado para mantener la publicación; algún que otro rapapolvos a algunas personas del entorno de la revista; bastante autocrítica y muchísimos agradecimientos a tantas personas que han apoyado el proyecto.


Víctor Estrada




Breves Pinceladas de la Historia de KARMA-7

Ramón Plana López: Director y Consejero Delegado
Montserrat Tomás: Directora


¡Qué mejor ocasión que ésta para hacer un poco de historia! ¡Precisamente este mes en que nos encontramos en el Nº 100 de KARMA-7! ¡Cuántas vicisitudes hemos pasado hasta llegar aquí!

Recuerdo todavía cuando el señor Martínez, de Ediciones Dronte, me habló de una revista que se
Ramón Plana y Montserrat Tomás
publicaba en Barcelona, y que sus editores deseaban venderla. Era KARMA-7; los primeros editores eran Muntaner y Yoldi. José Mª Armengou estaba con ellos en calidad de director periodista. Este y yo nos conocíamos de antaño, ya que en los talleres gráficos de mi padre ya se imprimían las revistas que en aquel momento publicaba: Cordaña, Sky, etc.

Una vez en contacto con todos ellos, realicé la compra de la revista. Esto ocurría en Junio de 1973, o sea, en el N° 8 de K-7. En aquellos momentos alternaba mi trabajo como propietario de un taller de encuadernación con el de llevar la parte comercial de la revista. La parte redaccional de la misma estaba encomendada a Armengou.

Los antiguos editores me concedieron ciertas facilidades en el pago de la misma, facilidades relativas ya que a la hora de la verdad no existieron, obligándome desde un principio a una descapitalización, de la que tardaría mucho tiempo en recuperarme. Sé que dichos señores, los editores, celebraron con champaña dicha venta, y que el brindis fue: «A la salud de este bobo». Este bobo, amigos, era yo.

A la primera persona que Armengou me presentó, fue al Prof. D'Arbó, Sebastián Arbonés, en aquellos momentos, mano derecha de Fasman. Fue la misma tarde de la compra de K-7, y me dijo que Fasman estaba muy interesado en la revista y que ofrecía su apoyo moral y económico a la misma y a sus dirigentes. Como nunca fui persona cerrada a conversaciones, acordamos una
Karma-7 nº 100
entrevista en el café Moka, de las Ramblas, para aquella misma noche. Acudimos: Fasman, D'Arbó, Armengou y yo. Después de animada charla, intenté concretar y resumir, y en aquel entonces le ofrecí el 20% de las acciones por dos millones de pesetas, viendo números al cabo de dos años. Fasman, bajó la cabeza, se la cogió entre sus manos y estuvo varios segundos meditando. Bueno, no sé qué es lo que debía de meditar, ya que él lo que pretendía, parece ser era la rectoría de K-7, influido quizá por el «niño de sus ojos», el «discípulo adelantado y preferido», que fue D'Arbó. Dijo —al levantar la cabeza—: NO, no dispongo de fluidez económica, dijo que tenía en aquellos momentos el dinero invertido, etc. No me sorprendí, ni me alteré en absoluto, al contrario, sirvió para autoafirmarme, para continuar.

En el Pasaje Pla, estuvimos poco tiempo, pues era la oficina de Muntaner y Yoldi; de allí pasamos a Marqués del Duero, donde comenzamos a ordenarnos. Los siguientes colaboradores a quien tuve el honor de conocer fueron, por orden: Fontrodona, Cayo Quiñones de León, Rubén Planas, Roca Muntañola, Marius Lleget, prof. Lester, Blaskie, Gordon, Ferrer Vives y Argentier. A. Casanovas, Batet y Lamich, los conocí más tarde.

Bien, tengo entendido fue en casa de Lamich donde se gestó KARMA-7 y se eligió su nombre. Sin embargo, éste ya no formaba parte del equipo cuando yo aparecí; ésta es la razón por la cual no nos conocimos hasta unos dos años después.

En el N° 9, consté como Consejero Delegado. En el N° 11, ya estábamos instalados en Marqués del Duero. Cuando se publicaba el N° 20, vendí la encuadernación para hacer mejor frente a las obligaciones de la revista, tanto a nivel puramente comercial como para evitar diversificaciones de trabajos. Debo reconocer —muy lastimosamente por cierto—, que en aquellos momentos de mi vida, el único móvil que me hacía reaccionar era el económico.

En el N° 12, rescindí contrato con la Distribuidora Nacional MIDESA, que se encargaba de hacer llegar la revista a todas las regiones de España. Tuve que aprender todos los detalles a este respecto, que aparte de ser lentos, menoscabaron momentáneamente las ya vacías arcas de K-7. En estos momentos —también muy delicados—, Rubén Planas y su grupo universalista dieron a KARMA-7 una inyección moral y económica reconfortante, e igualmente Domingo Bellsolá. Hoy no se les debe ya nada, al menos en cuanto al terreno económico se refiere, pero en mi agradecimiento, siempre estarán presentes.

En aquellos momentos, Armengou estaba totalmente al frente de la Redacción, D'Arbó fue su segundo durante bastante tiempo; yo me dedicaba exclusivamente al campo de la producción y de lo comercial. Al cabo de un tiempo, el sitio de D'Arbó fue ocupado por Gisela Cabarrocas y más tarde por J. A. Lamich.

Por mediación de nuestro querido amigo Julio Roca Muntañola —fallecido el pasado 19 de Agosto—, fuimos presentados a don Germán de Argumosa, que con su magna intervención, obtuvo la colaboración económica necesaria de los Laboratorios Luque, de Madrid, para que pudiera nacer la revista ECOS DE PARAPSICOLOGIA. Esta fue trimestral, y después del primer año de subvención, pasó a ser íntegramente por suscripción. Transcurrido otro año y al no haber conseguido un número mínimo de suscriptores que permitieran económicamente la continuación de dicha publicación, no quedó más remedio que suspenderla. Ello fue durante los años 1974 y 1975.

Del marzo al agosto de 1975, edité la revista TRIGONO, revista semanal de temas astrológicos, quirológicos y cartománticos, con el fin de popularizar nuestros temas. No tuvo la acogida necesaria y pronto sus consecuencias se hicieron sentir —especialmente las económicas—, fueron los efectos de unas causas ¡Qué duda cabe! de una falta de madurez y de estudio que pagué en aquel momento y luego también, con creces más tarde.

En honor a la verdad, reconozco que en cualquier circunstancia, tanto Armengou como Lamich, me siguieron casi a ciegas en mi deambular editorial. Debo decir que el trabajo nunca asustó a Armengou, incansable e inquieto Sagitario, ni tampoco a Lamich, meticuloso, ordenado y estudioso Virgo. Juntos vivimos años de estupenda y maravillosa piña.

Desde el primer número de KARMA-7 hasta la actualidad, nos subieron 16 veces el precio del papel, 13 veces la de los fotolitos, 10 veces los talleres gráficos. En el año 1973, KARMA-7, hizo un llamamiento que más que llamamiento fue un SOS y 100 SOCIOS DE HONOR-FUNDADORES, contribuyeron con 5.000,- pesetas cada uno a que el precio de venta de la revista no se disparara demasiado. Ello les dio derecho a recibir la revista a perpetuidad, las tapas para ser encuadernadas anualmente, los Dossiers y los libros de la Colección Egrégora. Después, los CABALLEROS y DAMAS DEL TERCER MILENIO, y otra segunda tanda de SOCIOS DE HONOR, esta vez no FUNDADORES… ¡Gracias, lectores amigos! ¡Cuántas veces nos habéis ayudado!

Fueron muchos los momentos difíciles, no solamente externos sino también internos. Momentos delicados porque entonces no existía tan variada gama de libros dedicados a nuestros temas. Recordando, hoy me da la sensación de que florecía una evolución, pero que las personas, los propios lectores, no sabían a ciencia cierta con qué quedarse, cómo encaminarse, presintiendo en su fondo, dentro de sí mismos, de su conciencia, de su Yo Trascendente, en resumen, una evolución latente de difícil determinar y expresar. Amigos, a nosotros nos ocurrió igualmente, sin precisar si fue segundos antes que vosotros o minutos después. No significa ello que en la actualidad todos los pensamientos sean de color de rosa y veamos ya con absoluta claridad el Principio y el Fin, pero sí que en algunos instantes vemos y palpamos suaves ráfagas de aire fresco que nos impregnan dentro de lo Más Recóndito.

Con Armengou y Lamich, nos habían tocado más de una vez las tres de la madrugada, intentando averiguar cuáles eran los temas preferidos del público lector, de qué forma y manera iban a ser tocados dichos temas.

¡No lo sabíamos! Y esto nos causaba cierta desazón. Fue entonces cuando empecé a preocuparme más que a ocuparme, en lo que respecta a Redacción. Rozaba el agosto de 1976, los números 45 de K-7. Aquí comenzaron mis primeras desavenencias con el Director Periodista, desavenencias que quizás alimentadas en algún momento determinado por Lamich, me forzaron a prescindir de Armengou en Febrero de 1977. Fuere triste explicar con pormenores. Él se quedó con sus puntos de vista y yo me quedé con los míos.

Lamich se ocupó de la redacción hasta el Nº 51. Aquellos momentos económicos eran tremendos, derivados en muy buena parte por la distribución de K-7, Estados Unidos. Fui solamente yo el único responsable de tamaña ambición.

Los artículos que se publicaban en KARMA-7 no me llenaban, no sabía qué hacer. Lamich los decantaba en buena parte hacia lo que más sentía, Exoarqueología. En el verano de 1976, y con la carpeta de originales bajo el brazo, estaba en la playa de Tarragona, y me desesperé leyendo unos artículos a todas luces insípidos. KARMA-7 no podía seguir de aquella forma, hacía falta otro tipo de acción. Es la primera vez que cuento lo que ocurrió. Con este pensamiento perdí el conocimiento y sufrí una embolia. Se me dieron fuerzas para superarla. Un compás de espera. Nuevos matices. Indemnicé también a Lamich…

Conjuntamente con mi esposa —Directora a partir del N° 54—, comenzó una nueva época para KARMA-7. Desde entonces trabajamos mano a mano, de mutuo acuerdo y en franca colaboración. Sin su apoyo, me hubiera sido a todas luces imposible continuar con K-7; su equilibrado carácter me dio la paz y armonía precisos para desarrollar la labor que creo tener encomendada.

Fue en el N° 55, cuando al fin pude darme cuenta de que la meta principal en una persona no puede ni debe ser el dinero. Cuarenta y dos años de mi vida perdidos miserablemente. Nunca es tarde.

Quedarnos solos y cambiar las cosas todo fue uno. Bueno, lo que se dice quedarnos solos es un decir, ya que la amistad y el calor de Ramón Pedrosa y Mateo Mateu, no los olvidamos. La abnegación y la ayuda de Mª Cruz Vidal, fueron puestos de manifiesto durante mucho tiempo. Las colaboraciones desinteresadas de Marcela Soler y Sinesio Darnell, abrieron nuevas vías en el camino a seguir por K-7. Conocimos a Domingo Tricuera a Andrés Meco y muchos más. A todos ellos, les enviamos saludos de agradecimiento por su compañía y colaboración en aquellos días aciagos. Merece especial mención Conchita Rosich, quien desde entonces nos dedica cada tarde ayudando a mi esposa a dar salida a los pedidos de libros; gracias una vez más, Conchita por tu ayuda desinteresada y por tu amistad sin límites.

…y empezamos a darnos a nosotros mismos, queridos amigos, de una forma total y desinteresada y sin que mediara interés económico alguno. La cantidad de personas que nos han consultado es inimaginable y todavía lo es. No les cobramos ni un céntimo. Lo hacemos a gusto. Hacemos lo que podemos y orientamos como mejor sabemos a muchas preguntas que nos formulan. Y si no sabemos más, decimos que no sabemos más. Esta es la Ley del Amor, que unida a la Ley del Servicio, crea la Ley del Bienestar. Muchas veces hemos oído decir que la Felicidad no existe, esto, a nuestro entender no es exacto. Nos atrevemos a decir, que aunque sea muy limitado, el concepto dado a esta palabra, pueden apreciarse reflejos de Felicidad solamente con la entrega hacia los demás, con amor, sin esperar más.

KARMA-7 S.A., no gana dinero publicando la revista KARMA-7. Tenemos que fabricar 25 para vender 17, ya que los kioskeros tienen derecho a devolvemos lo que no vendan, y esto, amigos es un desastre; suerte que con el pago adelantado de las suscripciones nos podemos mover.

Entonces, ¿cómo podéis vivir?, os preguntaréis; pues sencillamente, nuestras entradas están con la venta de libros que nos hacéis y también con los posibles beneficios de la organización de Congresos y Seminarios. No tenemos detrás nuestro —como algunos sospechan—, ni a los Rosacruces, ni a los Masones, ni a la Iglesia Católica ni a la Protestante, no, tenemos a Alguien mucho más importante.

La Ley del Servicio funciona, lo decimos por propia experiencia, pudimos pagar todas las deudas, aunque tuvimos que vender la casa donde veraneábamos. Hacemos nuestro trabajo con gusto y con ilusión y estamos convencidos que es nuestra pequeña o grande misión.

¡Qué hemos visto muchas cosas! ¡Desde luego que sí! Desde la «desmaterialización» de una hermosa cámara fotográfica... hasta la posible posesión de una señorita por un «extraterrestre». Desde la dama que nos solicitaba un conjuro para «atraer» a su marido, hasta la magnetización de una naranja. Hemos visto quizá poco, pero hemos querido escuchar mucho.

A principios de 1978, organizamos la celebración del I CONGRESO DE LA OTRA MEDICINA (Curanderos-Sanadores); en marzo de 1979, el II CONGRESO DE LA OTRA MEDICINA, fue acogido también con gran expectación.

El I SIMPOSIUM DEL MAS ALLA, celebrado en el Hotel Mediterráneo, de Castelldefels, nos arrojó tal cantidad de pérdidas, que nos sirvió para espabilarnos en los próximos.

Castelldefels también fue escenario del I SIMPOSIUM DE TÉCNICAS DE CAPTACIÓN DE ENERGÍA PSIQUICA, del I SEMINARIO DE PRÁCTICAS DE FENOMENOLOGIA PARAPSICOLOGIA, del I y II SEMINARIOS DE TÉCNICAS Y PRÁCTICAS DE HIPNOSIS, del I SEMINARIO EXPERIMENTAL DE SANADORES, y del I SEMINARIO NACIONAL DE ESPIRITISMO, muy reciente todavía. Todos ellos tuvieron numerosa y calurosa acogida, y nos mueven en nuestra noble ambición de organizados cada día con unos temarios más sugestivos y constructivos. Aunque a veces en muchos momentos de la celebración de los mismos existan diversos roces aparentes, el móvil de los asistentes, es en general la evolución particular de cada uno y esto es una hermosa y gran señal, muy característica.

A continuación nos complacemos en citar a las personas que por sus méritos y abnegación por KARMA-7, se han hecho acreedoras a la Insignia de Oro. La primera de ellas se le concedió a Francisco de A. Rovatti, por su ayuda, enseñanza y consejo en la Organización del I CONGRESO DE LA OTRA MEDICINA. La cena-homenaje que organizamos con motivo de tal acontecimiento y la gran asistencia de lectores y amigos que a ella asistieron, fueron la prueba más palpable de su merecimiento.

Las números 2 y 3, les fueron concedidas a Elena Berrozpe y a su esposo, Eduardo Benabides,
Elena Berrozpe
fundadores de la Asociación Cultural Aracyse, de Zaragoza, por sus desvelos y trabajos en Pro de las Paraciencias, y por la ayuda desinteresada que siempre obtuvimos de ellos como conferenciantes en Congresos y Seminarios.

La número 4, le fue concedida a María Mellado, por su fiel y gran amistad con KARMA-7 y su asistencia en el I CONGRESO DE LA OTRA MEDICINA, presentando ponencia y presentación de las Directivas Inglesas de Sanadores.

En el Acto de Clausura del SEMINARIO EXPERIMENTAL DE PRÁCTICAS DE FENOMENOLOGÍA Y PARAPSICOLOGÍA, en Castelldefels, fueron impuestas las Insignias de Oro 5, 6 y 7. La 5 y la 6, a Marcela Soler y Sinesio Darnell, por sus colaboraciones desinteresadas en pro de K-7, su gran amor y simpatía hacia la revista y hacia sus dirigentes. La número 7 se le concedió a Conchita Rosich, tras sorpresa, admiración y satisfacción general, ya que su abnegada y nunca bien ponderada labor es de todos conocida. Nosotros quisimos que fuese precisamente la número 7 por ser el número característico de nuestra revista y por demás simbológico.

En el transcurso del Acto de Clausura del homenaje que los alumnos y amigos ofrecieron a Fermín Cabal, tuvimos la grata satisfacción de imponerle la Insignia de Oro número 8, por su contribución especial en favor de la Acupuntura y Digitopuntura en España.

Fue a Enrique Bueno, y en el Acto de Clausura del I SEMINARIO DE PRACTICAS EXPERIMENTALES DE SANADORES, cuando le impusimos la Insignia de Oro, la número 9, por méritos adquiridos por la gestión ante las Autoridades Sanitarias Españolas cara a una legalización de los Sanadores en nuestro país, así como el haber confeccionado unos Estatutos preliminares para la Regencia de dicha Colegiata Asociación.

La número 10 la ostenta Manuel Polo por su calurosa contribución en todos los Congresos y
Francisco de Assis Rovatti
Seminarios que hemos organizado, ponencias, demostraciones, etc., y por su ayuda moral y económica en el I CONGRESO NACIONAL DE LA OTRA MEDICINA. Dicho Acto de Imposición fue celebrado en la más exquisita intimidad.

Este año ha entrado en nuestras filas Pedro Antonio Quiñones, esoterista, en calidad de Jefe de Redacción; sujeto a unas normas, creemos que para bien, que no puede traspasar. Igualmente, forma parte de nuestro equipo, Ramón Pérez-Pujol, quien presentado por Fontrodona, está colocando a la Astrología en el lugar que le corresponde en nuestra revista, aparte de ser una gran persona a la que nos une una verdadera amistad. Y como más reciente introducción en nuestro Staff, no podemos olvidar a Teresa Claros, reciente Relaciones Públicas de K-7 y a la que tantos desvelos debemos.

Es curioso notar la encantadora afinidad entre K-7 y dibujantes y pintores. Ricardo Palacios, Juan Carlos Bayod, Willy Duyn y Tomás Gilsanz. Esto nos facilitó para que los dos últimos contribuyeran con sus pinturas a embellecer numerosas portadas de K-7, y Enrique Romero como dibujante. Gracias amigos.

Y gracias también a nuestros hijos Ramón y Jorge, que se complementan con nosotros montando y tecleando mes tras mes la revista, con esfuerzo denodado y a pesar de su joven edad.

Habréis percibido que en muchos momentos hablo en plural, significa ello que mi esposa corrobora mis palabras; otras en que me expreso en singular, cuento la historia vivida de K-7 en mí.

También intervienen en nuestra revista otras personas de forma casi anónima, como son Carole Ramis, en su calidad de articulista y traductora de alemán; Marius Lleget, traductor de inglés, y Liberto Fort, traductor del italiano.

Desearía que estas breves pinceladas de la historia de KARMA-7, no molestaran a nadie, no es ésta la intención; igualmente deseo se me disculpe por la posible omisión de alguna persona o dato que en estos momentos no acierto a recordar. Gracias a todos los que de una forma u otra habéis contribuido, colaborado o ayudado a nuestra revista y a nosotros mismos. Hacía tiempo os debía una explicación histórica y he creído era este mes con motivo del Aniversario, el momento más idóneo para hacerlo.

A Marius Lleget, Sebastián Fontrodona y Cayo Quiñones de León, podemos considerarles como los «abuelos de KARMA-7».

¿Qué más hemos aprendido haciendo KARMA-7? Pues que cada uno de nosotros lleva la chispa divina en sí mismo, este YO TRASCENDENTE e imperecedero, que en nuestra ignorancia y distracción queda confundido con nuestra mente objetiva y no nos deja ver con claridad diáfana lo que es más importante para nosotros. Hemos aprendido, sabemos, que nuestra mente es creadora, sí amigos, creadora a escala de microcosmos, naturalmente, pero creadora, y no lo decimos con soberbia, sino con agradecimiento a nuestro Creador, que así lo quiso. La fuerza del pensamiento humano es increíble, es el arma del futuro, ¡Ojalá los humanos sepamos comprenderla! Conocemos las leyes a las que antes nos referíamos, en fin, sabemos eso, que no sabemos nada, porque existen unos momentos en que más o menos algo se ve, pero se nos escapa con una facilidad asombrosa, como espejismos que son.

Hace tiempo prometí a varias personas que verían publicado en K-7, aquel bello POEMA DE GRATITUD, que alguna vez me oyeron recitar. Hoy como colofón a esta Historia, lo transcribimos íntegramente. Gracias a todos.


Ramón Plana y Montserrat Tomás



POEMA DE GRATITUD

¡Señor Jesús, muchas gracias!

por el aire que nos das,

por el pan que nos alimenta,

por la ropa que nos viste,

por la alegría que poseemos,

por todo lo que nos ofreces.


¡Muchas gracias , por la belleza del paisaje,

por las aves que vuelan en el cielo añil,

por tus dádivas mil!


¡Muchas gracias, Señor!

por los ojos que tenemos...

¡Ojos que ven el cielo, que ven la tierra y el mar,

que contemplan toda belleza!

¡ Ojos que se iluminan de amor

ante el majestuoso festival de color

de la generosa Naturaleza!

¿Y los que perdieron la visión?

¡Déjame rogar por ellos

a tu noble corazón!

Yo sé que después de esta vida,

más allá de la muerte,

volverán a ver con alegría incontenida...


Muchas gracias por mis oídos,

por los oídos que me fueron dados por Dios.

Muchas gracias, Señor, porque puedo escuchar

Tu Nombre sublime, y, así, puedo amar.

Muchas gracias, por los oídos que registran:

la sinfonía de la vida,

en el trabajo, en el dolor, en la lidia...

El gemido y el canto del viento en las ramas del olmo

las lágrimas doloridas del mundo entero

y la voz lejana del cancionero…


¿Y los que perdieron la facultad de escuchar?

Déjame por ellos rogar...

Sé que en Tu Reino volverán a soñar.


Muchas gracias , Señor, por mi voz

más también por la voz que ama,

por la voz que canta,

por la voz que ayuda,

por la voz que socorre,

por la voz que enseña,

por la voz que ilumina

y por la voz que habla de amor,

¡Muchas gracias, Señor!


¡Me acuerdo, sufriendo, de aquellos

que perdieron el don de hablar

y Tu Nombre no pueden pronunciar!...

Los que viven atormentados en la afasia

y no pueden cantar ni a la noche ni al día…

Yo suplico por ellos

sabiendo, pues, que más tarde,

en Tu Reino volverán a hablar.


Muchas gracias, Señor, por estas manos, que son mías,

sirviendo a la acción, al progreso y a la redención.

¡Te estoy agradecido por las manos que dicen adiós,

por las manos que dan ternura,

y que socorren en la amargura;

por las manos que acarician,

por las manos que elaboran leyes,

por las manos que cicatrizan heridas

curando las carnes sufridas

balsamizando los dolores de muchas vidas!

Por las manos que trabajan el suelo, que amparan el sufrimiento y enjugan lágrimas,

por las manos que ayudan a los que sufren,

a los que padecen...

¡Por las manos que brillan en estos trazos, como estrellas sublimes fulgiendo en mis brazos!


...Y por los pies que me ayudan a marchar

erecto, firme al caminar;

pies de renuncia que siguen

humildes y nobles sin reclamar.


Y los que están amputados, los inválidos,

los heridos y los deformados,

los que están retenidos por la expiación

por ilusiones de otra encarnación,

yo ruego por ellos y puedo afirmar

que en Tu Reino, después de la lidia

dolorosa de la vida

han de poder bailar

y en transporte sublime otros brazos acariciar.


¡Sé que todo es posible!

¡Aun lo que al mundo parece imposible!


Muchas gracias, Señor, por mi hogar,

el rincón de paz o la escuela de amor,

la mansión de gloria.


Muchas gracias Señor por el amor que yo tengo

y por el hogar que es mío...

Mas si yo siquiera

ni un hogar tuviera

o un techo amigo para cobijarme

ni otro abrigo para confortarme,

si yo no poseyera nada,

sino las calles y las estrellas del cielo,

como lecho de reposo y gruesa sábana,

y a mi lado nadie existiera, viviendo y llorando solo…

Sin alguien que me consolara.

Diré, cantaré, aún:

Muchas gracias, Señor,

porque te amo y sé que me amas,

porque me diste la vida

jovial, alegre por tu amor favorecido...

Muchas gracias Señor, porque nací.

Muchas gracias porque creo en Ti.


...Y porque me socorres con amor,

Hoy y siempre,

¡Muchas gracias, Señor!

domingo, 1 de marzo de 1981

El mundo de lo intangible

Artículo escrito por Sinesio Darnell para la revista Karma-7 número 100, marzo de 1981.

Víctor Estrada


EL MUNDO DE LO INTANGIBLE

En la presente concepción de la Realidad, definida por la Física Cuántica, la existencia de un número indefinido de ámbitos dimensionales es un hecho plenamente aceptado, tanto en la teoría como en la práctica. El siguiente paso lógico es deducir, en forma razonable, que al menos algunos de estos ámbitos (si no todos) han de estar habitados, como lo está el nuestro. Esta podría ser la fácil explicación de la intromisión en nuestra realidad cotidiana de legiones de seres fantásticos que desde siempre han poblado el folklore de todos los Países.


Sé y me consta, que hablar de manifestaciones Hádicas suena a trasnochado, pero ello no es freno, al menos para mí, para que toque este tema. No sé donde leí... que a cierta dama le preguntaron: ¿cree Vd. en los fantasmas...? a lo que ella contestó: No... no creo, pero me dan mucho miedo. En nuestro caso y variando los términos preguntaríamos ¿cree Vd. en las Hadas? Pregunta a lo que seguramente nos hubiera contestado: No... no creo, pero haberlas las hay.

Hoy, en pleno 1981, el mundo «intangible» de las Hadas, de los Gnomos, los Elfos y Devas, de los Trasgos y otros seres, que se dan en llamar equivocadamente (a mi criterio) Elementales, vuelve a ser tema de escritores e investigadores... Sí, así como suena, de investigadores. Estos seres fuera de nuestra tridimensionalidad, y realmente conocidos como Espíritus de la Naturaleza, ya no son sólo narraciones de Perrault, de Grimm o de Christian Andersen; hoy, por el contrario, atraen la atención de los investigadores de una temática tan dispar aparentemente como es la Ufología.

Ante la imposibilidad de explicaciones cartesianas del fenómeno OVNI, ante la irrealizable aspiración —repito— de que nuestra ciencia metódica y analista se ajuste a tal fenomenología, se trasciende hacia la búsqueda de explicaciones paranormales que, al parecer, son las que más se ajustan a las evidencias acumuladas.
El astrónomo alemán Von Hoerner, en su postulado de la mediocridad viene a decirnos: «La Tierra, es un planeta mediocre junto a un sol mediocre, de un sistema planetario mediocre, situado en una galaxia mediocre…»

Indudablemente debemos aceptar la mediocridad de nuestro mundo físico APARENTE... y digo aparente, porque fuera de la limitación enmarcada por nuestro abanico sensitivo, otros mundos que llamaremos «intangibles» vibran y evolucionan paralelamente a nosotros.
Uno de estos mundos es el Hádico.

Mundo Hádico que se escapa de nuestro concepto de mediocridad, y que se pierde en el encanto de lo misterioso. En 1887 orgullosamente Marcelino Berthelot, en una de sus conferencias en la Sorbona aseguraba: «En adelante, el universo no ofrecerá ya ningún misterio...». Ironías de la vida, casi cien años después del veredicto de Berthelot, estamos, más que nunca totalmente inmersos en profundos misterios.

Es evidente que el comportamiento de los OVNIs, es díscolo y caprichoso; tan díscolo y caprichoso como los habitantes de lo «intangible».

Autores de reconocida valía, como pueden ser David Tansley, Jacques Vallée, Jean Sendy y Salvador Freixedo, relacionan lo intangible con los OVNIs.

Por las coincidencias que se dan, podemos admitir que el Mundo Hádico constituye algo así como un Universo o mundo paralelo al nuestro, y por lo tanto coexistente sin producir habitualmente interferencias (?), pero existen puntos tangenciales por donde los «mundos» entran en contacto. Esta misma opinión sobre los mundos coexistentes, gana terreno entre los ufólogos.

El conocido Ufólogo y escritor Brad Steiger, entre las diversas hipótesis que enumera nos dice:


  1. «Los OVNIs pueden ser en realidad formas de vida no conocidas, propias de las capas superiores de la atmósfera de la Tierra. Pueden ser formas plásmicas, eléctricas, prácticamente energía pura, y tener la habilidad de adoptar diferentes disfraces».
  2. «Las manifestaciones de OVNIs son resultado de las maquinaciones mágicas de duendes. Hombrecillos y otros entes parafísicos, que han coexistido con la humanidad como especie compañera y que estarían participando de alguna manera con el Homo Sapiens. en una serie de objetivos evolutivos».
  3. «Los ufonautas son los mismos entes que los Angeles, descritos por tantas religiones como los mensajeros de Dios. Se preocupan continuamente por los habitantes de la Tierra, como parte de su misión de guía y salvación…»
Adamski fue realmente uno de los contactados, podríamos decir, con más solera. Sus encuentros con los que él llama Venusianos, recuerdan indudablemente o tienen más bien carácter Dévico. Los seres de dos metros de altura, bellísimos y de dulce mirada, se acercan a las características de seres angélicos o angelicales. Los Venusianos que nos presenta Adamski, han hecho su aparición en otros lugares, y siempre con cierto porte «celestial», hasta el extremo que en más de una narración sobre contactos, se les llama Santos.

Un hecho a tener en consideración a la hora de comparar las características de los seres de lo «intangible» con los presuntos contactos ufológicos, es la relatividad del tiempo que en las dos facetas se aprecia. En todas o en casi todas las obras de Ufología encontramos casos de raptos, en los cuales el protagonista del mismo parece tener un total despiste sobre el tiempo transcurrido en el interior de la nave. Algunos creen haber estado en posesión de sus raptores algunos minutos y en realidad han estado unas horas; otros creen haber estado algunas horas en el interior de la nave, cuando la verdad es que han permanecido durante algunos días. Me contaron que cierta paracaidista deportiva, desde el momento en que saltó del avión en un día medianamente nublado, hasta que llegó a tierra sobre el punto prefijado, tardó nada menos que 72 horas. Por este y otros muchísimos casos, vemos que la noción del tiempo se «relativiza». Curiosamente otro tanto ocurre, o parece ocurrir en aquellas personas que fueron raptadas por los Espíritus de la Naturaleza. Hace muy pocas fechas recogí de los labios de una anciana, de una Masía cercana al lago de Bañolas (1), la siguiente historia que hace referencia a las Ondinas (Hadas que habitan en las aguas y que en esta zona de nuestra geografía, son conocidas con el nombre de Alojas). La anciana me contó:

«... el caso le ocurrió a mi bisabuela, entonces era una chiquilla de unos dieciséis años, y según creo era guapísima. En aquellos años, esta Masía no era ni sombra de lo que es ahora, éramos muy pobres. Mi bisabuela a la caída de la tarde bajaba al pueblo, donde trabajaba con una costurera. Un día regresaba a casa ya bien entrada la noche, cuando al pasar por el camino que bordea el lago y cerca de Porqueras (2), se encontró con un par de bellísimas «fadas» (Alojas)... Mi bisabuela se sintió atraída por la belleza de sus ropas, y como era muy decidida se dirigió a ellas, pidiéndolas que la enseñaran a tejer aquellas ropas tan finas, las Alojas le dijeron que no tenían inconveniente, que aprendería con mucha facilidad, y mi antepasada se fue con ellas. Esto ocurrió en la época de la siembra, me refiero a la siembra del trigo, pues bien, cuando regresó a su casa una noche riquísimamente vestida, el trigo ya se había cosechado y el grano molido. Toda la familia la daba por muerta, pues habían pasado varios meses, lo curioso es que ella se empeñaba en que sólo se había retrasado unas horas».

En las narraciones de Gales, Irlanda y Escocia, encontramos infinidad de casos de raptos de humanos por los Espíritus de la Naturaleza, donde el tiempo pierde todo su valor. No sólo se detiene, sino que parece retroceder, ya que los raptados, después de permanecer durante años (?) en ese mundo, al volver a nuestras dimensiones no sólo no han envejecido, sino que por el contrario habían rejuvenecido.

Sigamos con otras coincidencias: En los casos de contacto en la «Tercera Fase», y se entienden como tales aquellos en que el sujeto se comunica mediante sus sentidos con los ufonautas, es muy frecuente que por parte del protagonista se observe repentinamente una «inmovilidad». El contactado es incapaz de correr, de moverse y por lo tanto de huir, permaneciendo inmóvil generalmente durante todo el contacto, y recobrando su voluntad muscular en el momento que cesa la experiencia. Esta paralización, según los casos recopilados, se experimenta después de que «ellos» hagan algún gesto o bien empleen algún tipo de radiación, generalmente luminosa. Ahora ruego al lector me disculpe por repetir un fragmento de un artículo que publiqué en el número 67 de esta misma revista, y que se refiere a una experiencia recopilada por Peter Kolosimo, especialista él sobre la temática de los mundos «intangibles».

«... un día, junto con el hermano y un primo —nos dice el protagonista— recorría una región salvaje. De pronto, apareció en el suelo una nube de pequeños seres danzantes. El primo, más curioso y también más valiente que sus acompañantes, se acercó al grupo. Apenas se había inclinado hacia adelante, cuando una minúscula mujer, vestida de rojo y con un rostro en modo alguno afable, hizo un extraño gesto y entonces pareció brotar de ella una llamita verde, que hirió al muchacho en el pecho. Los tres corrieron asustadísimos a su casa. Apenas franqueado el umbral de la misma, el primo se derrumbó en el suelo aparentemente sin vida. Se llamó a un «experto», al reverendo Ryan, el cual le hizo volver en sí.

—. «Ha sido castigado por su curiosidad», comentó secamente el religioso... y se fue sin añadir nada más.

La similitud de los hechos es evidente y podríamos extendernos en casos de contactos en la Tercera Fase, donde el contactado queda paralizado, al igual que en numerosas narraciones de encuentros con habitantes del mundo hádico, que experimentan exactamente las mismas consecuencias.

Tanto en los encuentros con el mundo de lo «intangible» como con los ufonautas, existe por parte del humano una peculiar reacción o modo de comportarse. En un principio y ante los primeros segundos de visión, cierta sensación de miedo se apodera de la persona que sufre el encuentro, luego ocurre lo contrario, se experimenta cierta paz, sintiéndose uno atraído por la desconocida forma de vida. Pero una vez terminada la experiencia, se desarrolla un profundo pánico, que puede llegar a desequilibrar el psiquismo del protagonista. Todos hemos leído en muy diversas obras sobre OVNIs, innumerables casos de trastornos psíquicos, que se han presentado algunas semanas o meses después de haber tenido el contacto, llegando incluso al desequilibrio total y a la muerte. Exactamente lo mismo ocurre según las leyendas recogidas, a aquellas personas que, por tiempo más o menos largo, han permanecido en contacto con el mundo de los Espíritus de la Naturaleza. Cuentan en la zona de Guardiola de Berga (3), que cierto minero al regresar una noche a su casa, después de su dura jornada de trabajo, tuvo un encuentro con entes de lo intangible. Nadie sabe en realidad lo que pasó, pero a partir de aquel momento, mejor dicho, de aquella noche, su salud se quebrantó tanto psíquicamente como físicamente, hasta tal extremo que tuvo que abandonar su trabajo, marginándose voluntariamente del contacto de sus amigos y vecinos. Cuando, preocupada la madre ante el comportamiento de su hijo, le preguntaba insistentemente qué le pasaba, él, invariablemente contestaba:

— Por favor madre... por favor, no pregunte, vale más no saber.

El joven minero, murió pocos meses después llevando el secreto de su visión.

Brad Steiger, en su obra «Contactos con Extraterrestres», de Editorial EDAF, entre los numerosísimos casos que con toda profusión de datos nos cuenta, hay uno que indudablemente se asemeja muchísimo a la narración que anteriormente he transcrito de Peter Kolosimo. Brad Steiger lo refiere así:

«... el 19 de Agosto de 1965 en East Liverpool (Ohio), cuatro chicos estaban acampados en un patio trasero cuando un gran OVNI descendió y quedó suspendido encima de ellos. Corrieron aterrorizados hacia sus casas, pero uno de ellos, un poco más valiente, se quedó fuera para mirar al aparato unos momentos más. Mientras estaba allí se abrió una puerta debajo del OVNI y por ella salió un «rayo de luz» que le dio en un lado de la cabeza. El oído del niño quedó dañado durante algún tiempo…».

Cuentan las viejas narraciones nórdicas, que las hadas son bellísimas y caprichosas, que en más de una ocasión han solicitado el favor amoroso de esbeltos campesinos, que han sido requeridos insistentemente. Dicen las historias que cuando las Hadas, por un motivo u otro, se cansan de los favores del humano elegido, éstos son devueltos al mundo de lo «tangible» sin más, y normalmente maltrechos y enfermizos (?). Pues bien otro tanto parece ocurrir en aquellos casos en que un terrestre fue capturado, y después de ser llevado al interior de una nave, es obligado a yacer con una bella extraterrestre (?). Recordemos el célebre caso de Antonio Villas Boas de Brasil, el cual en 1957 fue raptado y conducido a un OVNI, posteriormente llevado a una dependencia del mismo, donde encontró que le esperaba una ufonauta desnuda. Según las declaraciones del tal Antonio Villas, a excepción de algunos rasgos faciales, era en todo igual a una terrícola. Este es uno de los numerosos casos de «seducción».

Prácticamente sería inacabable la lista de ejemplos con los cuales queda demostrada la similitud de comportamiento entre nuestros legendarios duendecillos de los bosques y de los posibles ufonautas. Pero ya no sólo nos llaman la atención dichos comportamientos y las consecuencias que de ellos se derivan, también, en muchas ocasiones, lo que nos llama la atención es el enorme parecido físico entre unos y otros.

En líneas anteriores comentamos, que las descripciones que hace Adamski de sus Venusianos concuerdan con otras en las cuales se mencionan a extraterrestres de casi dos metros de altura, de bellísimas facciones y exquisito comportamiento, y que a estos «seres» más de un autor los compara con los Devas o Angeles. Toda medalla tiene su cara y cruz... y por lo tanto en contraposición a los «elegantes Venusianos», encontramos otros extraterrestres, de características muy diferentes, tales como: Seres de menos de un metro de altura, algo contrahechos, de orejas puntiagudas, de ojos saltones redondos y de mirada turbia, barbilla prominente y de grueso apéndice nasal, y normalmente vestidos con colores chillones en los que predominan el verde y el rojo... ¿no recuerdan estas descripciones a los llamados duendecillos o enanitos de los bosques? Los Puck, o bien los Pooka son entes que los irlandeses califican o definen como hombrecillos de los bosques, que se desvanecen y que además, en décimas de segundo, pueden hechizar o hipnotizar a hombres y mujeres. En nuestro folklore catalán nos encontramos con el revoltoso «FOLLET» del cual Apeles Mestre nos dice que en más de una ocasión son impalpables e invisibles. El Follet es conocido en general, dentro de nuestras comarcas, como generador de vientos, en realidad de un viento insoportable. En la Ribera de Cardós (4), se le achaca la formación de fuertes torbellinos de viento, y otro tanto ocurre en todo el valle de Aneo (5). Igualmente y en la bella comarca de Olot se cuenta que se le ve por lo general en los torbellinos de viento que levanta la hojarasca y el polvo, y en Campellas (6) se dice que el Follet es un mal Espíritu que cabalga junto al viento provocándolo. Si nos de tenemos a pensar unos instantes, resulta verdaderamente curioso y ¿por qué no?, sospechosa esta relación del Follet con los remolinos del viento.
Estas características del Follet, concuerdan perfectamente con las que nos describe el reverendo Kirk de Edimburgo, sobre los hombrecillos que componen lo que él llama la Comunidad Secreta.

Los Farfadets. hombrecillos negros y peludos sobre los que hay abundante documentación en la Biblioteca Nacional de París, coinciden perfectamente con otro «geniecillo» catalán, conocido con el nombre del Girafaldilles. Todos estos hombrecillos del bosque, duendes, genios o como queramos llamarles, también están representados en el mundo de la Ufología, donde pequeños entes, negros, deformes y peludos, se han dedicado a atemorizar ciertas comarcas.

Sucintamente hemos podido apreciar la similitud entre el mundo de lo «intangible» y el apasionante mundo de los OVNIs y sus ocupantes.

Son muchos ya los autores e investigadores, así como expertos en la materia, que admiten y aseguran la posibilidad de que ambas «cosas» sean en realidad manifestaciones de un mismo mundo. Efectos procedentes de una misma motivación.

Pero a mí... personalmente a mí, la idea de fusionar la fenomenología de lo intangible, con el mundo de los OVNIs, me resulta fría y desagradable... mientras no se demuestre lo contrario (en tal caso, no habrá mas remedio que aceptarlo) prefiero seguir desligando ambos «mundos» y pensar que si bien los OVNIs pueden pertenecer a un mundo donde la razón prevalece sobre los sentimientos, en el de lo «intangible», ocurre lo contrario... es aquel otro donde el sentimiento acalla al frío y en ocasiones devastador razonamiento.



Sinesio Darnell


(1) L'Estany de Banyoles, es el lago más grande de Cataluña, en la provincia de Girona
(2) Porqueres, municipio de la provincia de Gerona
(3) Guardiola de Berguedà, municipio de la provincia de Barcelona
(4) Es una villa cerca del término municipal de Vall de Cardós, en la comarca del Pallars Sobirà
(5) Es una subcomarca natural situada al noroeste del Pallars Sobirá
(6) Campelles, municipio de la provincia de Girona


lunes, 1 de septiembre de 1980

Psicofonías, nuevas técnicas de experimentación

Artículo escrito por Sinesio Darnell para la revista Karma-7, número 94, septiembre de 1980.

Víctor Estrada


PSICOFONÍAS, NUEVAS TÉCNICAS DE EXPERIMENTACIÓN

Cuando se encontraba ya en imprenta lo que iba a ser el libro dedicado a la temática general de las Psicofonías, VOCES SIN ROSTRO (1), en el cual recopilaba los resultados y conclusiones de varios años de trabajo, sobre este apasionante tema, surgió de un modo esporádico el hecho de tener que dar un nuevo viraje a las investigaciones que se venían realizando.


Quizás uno de los puntos más importantes a aclarar con referencia a las «inclusiones», era, el de si realmente la presencia física del experimentador se hacía imprescindible para que la psicofonía fuera positiva. Algunos autores afirman rotundamente que tal presencia es imprescindible, para obtener el esperado fenómeno de la grabación paranormal. Otros por el contrario aseguran que no es necesaria la presencia del experimentador.

La necesidad de aclarar esta «incógnita» puesta en entredicho, reclamó mi atención, y así empecé a dar forma al modo y sistema de realizar una serie de pruebas que dentro de lo posible, me dieran una luz sobre el problema. El sistema indudablemente debería ofrecer ciertas garantías y estar al alcance de todos.

El realizar tal serie de experiencias no presenta ninguna complicación, puesto que en realidad sólo se trata de disponer de un reloj-contador, como los empleados para la puesta en marcha y paro de iluminación de escaparates, puesta en marcha de televisores, etc., etc. Un compañero (2) de R.T.V.E. me proporcionó dicho aparato. Dicho instrumento me permite, a la hora que yo prefijo, poner en marcha la grabadora durante un espacio de tiempo que puede oscilar de horas a minutos; por término medio empleo tiempos de 15 minutos, transcurridos los cuales el cassette se desconecta.

El primer ensayo fue realmente elemental. Dejé la grabadora con las teclas de «grabar» pulsadas, y a la hora elegida (cuatro de la mañana) el reloj-contador cerró el circuito poniéndose por lo tanto en marcha la cinta.

La primera experiencia fue positiva. A los doce minutos de haberse iniciado la grabación —en este caso escucharla— pude oír perfectamente la «inclusión». Quisiera aclarar que la experiencia se realizaba al otro extremo de la casa, en una habitación perfectamente cerrada, y a la hora indicada el silencio prácticamente es absoluto, ya que habitualmente a las cuatro de la mañana todo el mundo duerme. Pues bien, al día siguiente de la primera prueba, al llegar a casa a las tres del mediodía, después de cumplir con mi jornada laboral, rebobiné la cinta que había «funcionado» durante la noche, y a los doce minutos —repito— dejóse oír con toda claridad una voz, que me llamaba por mi nombre propio. Añadiré como nota curiosa, que cuando psicofónicamente me «mencionan» siempre lo hacen por mi nombre de pila, nunca hasta la fecha lo han hecho por mi apellido.

En un principio me sentí satisfecho por el resultado obtenido, pero no tardé en darme cuenta de que la experiencia no reunía ni mucho menos, un mínimo de condiciones técnicas que ofrecieran ciertas garantías.

PRIMERO: Por el hecho de que había trabajado con micrófono sin aislar acústicamente, podía caber la remota posibilidad de que algún miembro de mi familia, precisamente durante esos quince minutos me hubiera llamado, sin yo oírle. A lo largo de este primer ensayo, aparecen otros murmullos no identificables que podían haber sido causados por algún vecino trasnochador. Este hecho no es muy probable, ya que mis convecinos son personas de avanzada edad, que se retiran a dormir temprano y que ni mucho menos salen de noche.

SEGUNDO: La prueba era ciega, esto es, la contestación era esporádica no teniendo ninguna relación con un formulario preestablecido. No es por lo tanto una contestación inteligente.

TERCERO: Pese a realizarse la prueba en un piso grande y estar colocado el equipo de grabación en el otro extremo de la casa, la distancia entre mi dormitorio y el lugar de la experiencia no es superior a 19 metros en línea recta.

CUARTO: La cinta empleada, si bien había sido sometida al «desmagnetizador», no había sido escuchada en amplificador antes del ensayo, por lo que no se podía garantizar la ausencia de algún «residuo» anterior.

Cuatro puntos básicos que indudablemente había que corregir y controlar lo más estrictamente posible, para que las experiencias realizadas por automatismo, ofrecieran en lo posible un mínimo de garantía.

El primer punto, quedó fácilmente resuelto llevando el micrófono a la conocida caja sorda, o microcámara de insonorización. Ya he mencionado en otros artículos que, cuando el micrófono se encuentra dentro de la caja sorda, la voz del operador no queda registrada. Por ello, la posibilidad de que actúen lo que denominamos ondas de presión (efecto acústico) adulterando las grabaciones dándonos falsas interpretaciones, es prácticamente del todo imposible.

Trabajando en estas condiciones de aislamiento acústico, realicé pruebas durante tres noches. A la cuarta, y cuando el desaliento empezaba a embargarme, obtuve una nueva inclusión. La voz grabada era claramente de mujer, y por cierto, no era la primera vez que contestaba a mis preguntas.

De momento parecía quedar aclarado, que mi presencia «consciente» no era imprescindible, ya que trabajando el «cassette» mecánica e impersonalmente, se obtenían grabaciones psicofónicas. Quedaba todavía en el aire, y por lo tanto existía la duda de si la grabación era inteligente o no, o sea, de si por este método impersonal, se podrían obtener grabaciones cuyos valores correspondieran a preguntas concretas. Para intentar aclarar este punto en lo posible, operé de la forma siguiente:

En una cinta virgen, grabé preguntas diversas a intervalos de cinco minutos. Esta cinta la coloqué en un cassette, con las teclas de reproducción pisadas, y este aparato junto a otro en condiciones de grabación. Ambos aparatos conectados al reloj-contador, y por lo tanto mandados al unísono por éste. Así a una hora determinada ambos «cassettes» se pusieron en marcha, uno emitiendo preguntas y el otro registrándolas. En esta ocasión actué a micrófono abierto, pues de haber estado colocado en la cámara sorda, las preguntas no hubieran quedado registradas. Como siempre la prueba fue programada para que se realizara de madrugada, en esta ocasión a las cinco y media de la madrugada del sábado 24 de marzo (3). Mi sorpresa fue grande cuando al pasar a la escucha el día siguiente, oí segundos antes de que se grabara la primera pregunta, una voz varonil que limpiamente y con tono de reproche decía.

«SI TÚ NO ESTÁS»

El resto de la cinta, no contenía ninguna inclusión contestando a las preguntas previamente grabadas. El resultado obtenido, indudablemente encierra cierto contenido inteligente, pero en realidad no encaja en el marco de las pruebas que se realizaban.

Durante cinco días más se hicieron pruebas en las condiciones ya explicadas, sin obtener ninguna contestación, por ello dejé de realizar más «tentativas» durante un par de semanas. Transcurridas éstas, empecé nuevamente la experimentación con el firme deseo de no cejar hasta llegar a una conclusión... por fin, después de varios días de ensayar obtuve el resultado apetecido, más bien dicho, deseado. Obtuve inclusiones que contestaban limpiamente y sin ninguna duda, a las preguntas realizadas por el «cassette» emisor. Así por ejemplo:

PREGUNTA: ¿Es necesario nuestra presencia?

CONTESTACIÓN: Claro que no.

PREGUNTA: ¿Os molesta esta forma de experimentar?

CONTESTACIÓN: No es atractiva.

PREGUNTA: ¿Quiénes sois?

CONTESTACIÓN: No seas curioso.

Conseguidos los alentadores resultados expuestos, en los que realmente existe una relación entre pregunta y contestación, inicié una nueva serie de pruebas. En esta ocasión coloqué el micrófono en la cámara sorda o de insonorización. Claro está, por este sistema la pregunta formulada mediante el aparato emisor, no queda registrada en el grabador o receptor, pero como sea que las preguntas se realizan a intervalos de cinco minutos, cronometrando las grabaciones obtenidas, sabemos con toda seguridad a qué pregunta corresponde la «inclusión».

Son ya varios los meses que vengo experimentando en la forma expuesta, y por lo tanto varios los resultados obtenidos, resultados que francamente son sorprendentes.

Mi único deseo al exponer estas técnicas, es el mero hecho de que quisiera que otros experimentadores confirmaran estos métodos, que tienden a demostrar la NO imprescindible presencia física, de quien realiza las pruebas.

Por último añadiré, que en los actuales ensayos vengo empleando la técnica del «doble ciego» para realizar las preguntas. Esto es, una tercera persona a la que yo no conozco, graba diez preguntas en diferentes cintas —preguntas que yo no conozco— y estas cintas llegan a mis manos por mediación de una amistad común, que a su vez desconoce igualmente las preguntas, y ellos desconocen el día y momento en que realizaré el ensayo, con lo que queda eliminada toda posible influencia personal mía sobre las cintas. Este sistema es algo más complejo, pero indudablemente encierra unas garantías técnicas nada despreciables.

Sinesio Darnell

(1) Ediciones Petronio, S.A. 1979
(2) Su habitual asesor en temas de electrónica el técnico de R.T.V.E. Miguel Figueras Degà
(3) Aunque el artículo se publicó en septiembre de 1980 Sinesio está hablando de una investigación realizada en 1979

martes, 1 de julio de 1980

Evidencias de la interfase

Artículo escrito por Sinesio Darnell para la revista Karma-7, número 92-93, Julio y Agosto de 1980.

Víctor Estrada

Evidencias de la interfase

El famoso escritor André Maurois, escribió la trascendental novela «el Pesador de Almas», en la cual el Dr. James evidenciaba la pérdida de peso que experimenta el cuerpo en el momento de la muerte, llegando a poder retener y observar la paramateria energética, que escapa de los difuntos. Podría creerse que dicha novela era un tanto precognitiva, la realidad es muy otra. Cuando André Maurois, escribió la mencionada obra, en realidad hacía ya años, que investigadores clínicos habían demostrado, o al menos se habían percatado, de la inusitada pérdida de peso en el momento de la muerte.

Fue quizás esta una de las primeras noticias o hechos verificables que tendían a demostrar el escape de un «algo energético» del soporte físico (cuerpo), cuando las funciones biológicas se detenían.

Tras este hecho, podemos comentar que un gran número de experiencias han venido aportando datos sobre el fenómeno del «escape». Datos y hechos que cualquier lector curioso podrá encontrar en obras muy serias sobre la materia que nos ocupa.

Parece, por todos los datos conseguidos, que el cuerpo humano se limita a ser una perfecta organización celular, que sirve de mero continente o soporte a un principio trascendental.

Los nuevos conceptos físicos, nos anuncian categóricamente, el hecho sorprendente de que ciertas partículas subatómicas, están dotadas de psiquismo, cosa realmente escalofriante y de una trascendencia insospechada, pues ello daría al traste, con un montón de lo que hasta ahora se consideran fundamentos inamovibles.

La idea de un principio unitario de energía, de donde todo procede y a donde todo vuelve, es algo que se impone de una manera insospechada, dentro de los mismos cánones de la física más depurada. En el mundo de la química, los elementos o cuerpos simples, sufren un continuo ciclo pasando por muy diferentes eslabones, que vienen determinados por características y propiedades muy determinadas. Todo en el universo es una continua transformación, que procediendo de un punto tiende a llegar al mismo, después de un largo camino evolutivo.

Cuando en artículos anteriores a éste, hacíamos referencia al concepto de INTERFASE, definíamos a ésta, como una zona de tránsito entre la vida terrena y aquella otra, que suponemos perdura en el Más Allá.

Aceptando el «YO» existencial, conocemos un sin fin de fenómenos, en otras dimensiones o estadios de vida. Hemos de aceptar que, al igual que en el mundo físico y químico observable se produce un reciclaje de «todo». Hemos de pensar —repito— que este «Yo energético» también cumple la dinámica general del universo, incorporándose a un ciclo evolutivo. En tal caso, esta vida y la otra, no son más que eslabones, y por tanto la INTERFASE, sería, al igual, un eslabón más.

En una ocasión se comentó que en Parapsicología, lo que está a la orden del día es la teorización, y en realidad así es, ya que si realmente conocemos un sin fin de fenómenos, desconocemos casi por completo la motivación y procedencia de los mismos. El concepto interfase viene a calmar un tanto las agitadas aguas de la controversia apasionada puesto que tiende sus manos a los cientifistas y animistas, así como a los trascendentales. Para una mayor información sobre esta teoría, remito al lector al número 81 de la revista KARMA-7.

Aceptamos plenamente las experiencias de James Bedford y Walt Kensington, experiencias que, como todos sabemos, conducen a la confirmación del efecto Delpasse; el cual viene entre otros a demostrarnos lo que en un principio decíamos: que el cuerpo humano es sólo el continente o soporte de una energía perdurable. Los mencionados autores denominan a esa energía que escapa «psinergía» y a sus elementales componentes, quantos. Pero en la actualidad, son muchos los avances en este terreno, y conociendo el psiquismo, o posible psiquismo de algunas partículas elementales, según el profesor D. L. Lawden, llamaremos o llamamos a tales elementos componentes del YO-energético, «psicones».

La Tanatología o ciencia que estudia la muerte, no puede determinar con precisión el momento en el que realmente sobreviene la muerte, es en realidad una serie de hechos no regresivos (?) los que conducen a tal fin, pero admitamos como tal el momento en el que en el encefalograma aparece la lectura plana, que viene a demostrarnos el cese de toda actividad cerebral. En este momento, la carga de psicones se proyecta hacia fuera, abandonando el cuerpo.

Tenemos ya a los psicones liberándose del concepto tridimensional, siendo portadores de memoria y de los conocimientos adquiridos en el plano físico-terreno. Por causas que desconocemos, pero que desde el punto de vista filosófico esotérico se precisan, permanecen en la interfase por períodos de tiempo muy variable. Según el concepto, o los conceptos de las denominadas Ciencias Ocultas, la permanencia en esta zona, similar a la de los bajos astrales, está en razón directa al potencial de sus deseos, pasiones o sentimientos hacia lo que aquí han dejado.

El psicón o conjunto de los mismos, indudablemente como energías que son, pueden en determinadas ocasiones, manifestarse sobre nosotros o sobre el mundo que nos rodea, de muy diversas formas, proporcionándonos información distorsionada del lugar que proceden. Esta información llegará o puede llegar a nosotros, a través de la vista «apariciones fotografiables»; «auditivamente» y «telepática o mediúmnicamente» Sobre esta posibilidad, ya en 1954 C. J. Ducasse «formuló la hipótesis según la cual un ulterior estudio de los íntimos componentes de la materia (subpartículas), acaso podría dar, con el tiempo, una explicación de la ESP y de la psicocinesis. Dichas subpartículas, aun perteneciendo al ámbito de la física no serían físicamente materiales y se sustraerían por su naturaleza, a las comunes leyes del espacio y tiempo. Según una recientísima hipótesis de B. Hoffman, los vectores de los efectos parapsicológicos podrían ser los neutrinos.

Como vemos, hace ya años que se viene sospechando que nuestro YO- energético y consciente, pueda quedar reducido y representado por una partícula subatómica, y si bien nos puede parecer decepcionante, pensemos que a ese nivel, lo que nosotros representamos por las coordenadas espacio-tiempo, carece de todo valor.

Si la partícula que nos ocupa, y que hemos bautizado con el nombre de «psicón» conserva todo el cúmulo de sentimientos humanos, es de presumir, que cuanto mayor sea dicho cúmulo, mayor será su permanencia en la interfase, en su deseo de no perder su contacto con el plano físico, haciendo todo lo posible para contactar o manifestarse.

Con otra terminología, los tibetanos dan gran importancia a esta tierra de nadie, donde se acumulan los «entes» no desligados de lo pasional y por lo tanto reacios al tránsito a la «fase» más etérea. Ellos aseguran que esos «entes», que nosotros llamaríamos paquete cuántico, o psicones estacionados en la interfase pueden condensarse o estabilizarse, en imágenes o estatuillas y desde tales soportes físicos, proyectar sus poderes e influjos sobre los humanos. La escritora Alexandra David- Néel varió su concepto cientifista, sobre los fenómenos paranormales, cuando pudo experimentar por ella misma la influencia de ciertas imágenes o símbolos, cuando en ellos la depositan poderosas «partículas inteligentes» venidas de la INTERFASE.

Las modernas tendencias vienen a perfilar la idea, de que la INTERFASE puede ser considerada como una cinta divisoria entre las dos vidas. Zona donde quedan retenidos los quantos energéticos o psicones, según su carga pasional, y desde la cual pueden, dentro de ciertos límites, ejercer y producir ciertos efectos sobre el mundo tridimensional de tal modo, que los psicones actuantes, ponen de manifiesto cierto grado de inteligencia que nos sorprende y demuestran que no todo se debe a fríos e inamovibles principios.

Quizás dentro de no muchos años la física estructural, en colaboración con el enorme panel de posibilidades que nos ofrece la informática y ciencias afines, pueda desgarrar los velos, que envuelven los principios vivenciales, entre esta y la otra fase.


Sinesio Darnell

domingo, 11 de noviembre de 1979

¿Existe una base extraterrestres en las Baleares?, Carole Ramis

Carole Ramis
En este artículo, publicado en 1979 por Karma-7 en dos entregas, Carole habla de una de sus especialidades: los avistamientos de las Islas Baleares. Al respecto comentaré que recientemente, 2016, el Ministerio de Defensa a desclasificado los informes recopilados durante los años 1962 y 1995 sobre esos avistamientos.

Las experiencias que explica Carole, si nos fiamos de todos los testigos (ella era demasiado confiada), son bastante sorprendentes. El artículo está redactado de una forma muy peculiar, hay que pensar que Carole (nombre real Charlotte Duschanek) es de origen austriaco. Casi todos los nombres de los lugares estaban incorrectamente escritos, es lo único que he corregido. También comento que algunas imágenes que acompañaban al artículo original no las he incluido ya que no tenían nada que ver con el texto.

Víctor Estrada



¿EXISTE UNA BASE EXTRATERRESTRE EN LAS BALEARES?

Carole Ramis

Primera parte: Revista Karma-7 número 84, noviembre de 1979


Para contestar satisfactoriamente esta pregunta, tendré que empezar por mis investigaciones del año pasado y el anterior, para llegar a la conclusión, a través de sus últimos movimientos, que realmente puede existir una base, que el año pasado estaba ubicada entre Ibiza y Mallorca, así me lo afirmaban ellos, y los testigos que he podido entrevistar durante todo este año pasado y el actual.

El año pasado, esta supuesta base submarina estaba mucho más cerca de Ibiza, pero tuvieron que cambiar, y están ahora por Mallorca, por esto hay muchos testigos que además les pueden ver en un lugar exacto, donde entran y salen de la mar.

Después de mi conferencia que di en el Congreso Nacional de Ufología en el último mes de diciembre de 1977, contando estos movimientos entre ambas islas, a través de múltiples testigos, que entrevisté también en ambas islas, ellos tenían después un acelerado trasvase, de levantar su base submarina cerca de Ibiza a las costas norteñas de Mallorca y costas catalanas. Se interesaron algunos señores por ello, rondando estas, regiones con barcos sondas, y que por poco acertaban. Pero la base es movible, porque consiste en 8 naves y estas mismas se juntan, para formar dicha base submarina.

Yo me apoyo en las declaraciones de mis testigos, que me han ofrecido incluso presentar una ratificación de Notario. Para llegar a mis últimas noticias mallorquinas, de una cinta, con una conversación de unos radioaficionados con unos supuestos extraterrestres, que dicen venir de Alfa Próximo Centauro.

Tendré que empezar por el verano de 1977. Era el mes de agosto, el 23 de agosto a las 12 y media de la noche por unas costas, que se llaman «Costas de Mallorca» entre Porto Cristo y Portocolom. Un matrimonio que venían en su velero de 10 metros y 6 camas, desde Menorca hacia su casa en Portocolom, donde veranean. Él es mallorquín y ella asturiana, me pidieron entonces de silenciar sus nombres. Por Menorca hubo una tempestad con lluvias y tormentas, pero al llegar hacia Mallorca se había calmado el mal tiempo, ellos empezaban a disfrutar su afición de llevar su balandro. Al llegar a Cala Rajada, su marido le dijo de quedarse a dormir en este puerto, pero la mar estaba tan lisa y con brisa en favor, que ella le convenció de ir a Portocolom.

Eran las 5 de la tarde. El marido le repuso:
«Pero llegaremos de noche, si no te importa».

Así, rumbo hacia Portocolom, donde están sus hijos. Después de los preparativos, salían a las 8 de la tarde (en verano es aún de día) iban felices con música, la mar tan lisa y calmada, vieron barcas de pesca, las de calamares, los típicos «llaüts», barcas mallorquinas, cuando a raíz de este tiempo tan en calma, cambiaron de parecer, queriendo llegar hasta Porto Cristo para cenar e incluso quedarse a dormir, que entre Porto Cristo y Portocolom, hay sólo unas 2 horas y medía, con su barco, que hace sus 6 millas. A las10 y media de la noche se levantaba una brisa fresca y miraron a su alrededor, todas las barcas habían desaparecido, de repente se encontraron solos en medio del mar.

Su marido le dijo:
«Mira pondremos el piloto automático y entraremos para guardamos del frío».

Ella, en vez de entrar, prefería disfrutar de la luna llena, las estrellas, el mar tan liso. Iban costeando a 6 millas de distancia, viendo Porto Cristo, el piloto automático iba rumbo hacia este puerto. Ella estaba sentada en la proa, soñando con el apacible ambiente, casi abstraída, cuando ve surgir sigilosamente del mar una luz, una sola luz, forma medio romboide, color rosa, rojiza, anaranjada, muy luminosa, forma triangular, se quedó mirando pensando que esto no es ninguna barca.
Surgió lentamente, para terminar en esta forma de medio romboide como ella lo comparó a la copa de un pino. Comparó con la luz de la luna el horizonte y el acantilado de la costa, pero no se equivocó, salió del medio del mar. Ve con claridad toda la forma luminosa, quieta, donde el agua no hay nada, ni color, ni forma de barca.
Pensó estáticamente durante 2 minutos, cuando empezó a llamar a su marido, que estaba leyendo abajo en el camarote:
«Ven», le dijo aún tranquilamente, pero su marido no quiso salir al no llevar sus botas puestas. Le insistió y se puso a medida de la tardanza, más nerviosa, hasta impacientarse, cuando salió con mucha calma, al estilo de buen mallorquín, indicándole esta forma en medio del mar. «¿Qué es esta luz?» Su marido pensativo, veía que no era una barca, tampoco pudo identificarlo, y al no creer en absoluto en OVNIS, dijo que no es una barca, ella insistiendo, poniéndose más nerviosa:
«Entonces, qué puede ser?».
Su marido por fin dijo que era un pino que se está quemando. «¿Cómo un pino en medio del mar, quemando?».
Pero a él le costaba confesar, aunque veía, que era insólito, ya que siempre se reía de la tesis de que puedan existir «platillos volantes». No obstante bajó al camarote por la máquina fotográfica, para sacar algunas fotos, pero se dio cuenta que, sin flash, no conseguiría nada; así, con sus anteojos, escudriñó el fenómeno mucho tiempo, pero no pudo ver ningún barco, que podría tener relación con este romboide anaranjado, que no sólo perfilaba sus colores, sino lleno de luz más blanquecina, muy brillante, el contenido; en cambio, el contorno era más rojo fuerte, pero al mismo tiempo era transparente. Este medio romboide estaba a una milla de distancia de ellos. El barco, aquí vuelvo a insistir, que tenía el piloto automático con dirección hacia Porto Cristo, puesto que ellos veían la costa a 10 minutos cerca, seguía andando haciendo sus 6 nudos, que era su velocidad normal.

El marido después confesó que le costaba admitir que podría ser un OVNI, creo que ha hecho bien de sugestionarse a él y a ella, para no tener miedo, de lo que sentían. Porque el miedo se apoderó de ellos. Como los dos son muy marineros, no chillaban, se comportaban lo más normal posible. En estos momentos, observaron cómo esta luz romboide se iba hundiendo lentamente, hasta desaparecer. Se quedaron intranquilos, pero al mismo tiempo aliviados, al no ver nada más. Ella dijo que podrían salir otra vez, pero su marido creía que podría tratarse de una sugestión de ambos. ¡Si, si! Tenían el faro de Porto Cristo muy cerca, se alegraban que sólo les quedaban 10 minutos para llegar. Vamos lo antes posible al puerto dijeron, ya que ella sentía miedo, cuando al cabo de un momento, más cerca a ellos, o sea como 1/2 milla de distancia, ven surgir (bueno, las distancias en la mar sobre todo en la noche, son difícil de precisar, pero ellos veían este segundo fenómeno más cerca que el primero). La luna llena, o sea el reflejo del canal de la luz lunar estaba
entre medio de ellos y la primera forma romboide, cuando empezaba a surgir otro triángulo o medio romboide, hasta 4, que se quedaron inmóviles flotando, con la misma característica de color, centelleante y separados entre ellos con un corto espacio. Pero aún viene algo más alucinante. Surgen 4 formas más, poniéndose delante de los primeros. Y surgen 4 formas más, poniéndose delante de estos últimos. O sea, hay una formación de 12 romboides, cada una de una fila de 4. La altura de ellos debía ser de unos 50 metros, que ellos lo comparaban con el acantilado de estas costas, que tienen de 30 a 40 metros de altura, y que las formas anaranjadas pasaban encima de las montañas. Ellos contaron los romboides a medida que salían del mar hasta llegar a 12, que se quedaron inmóviles durante 12 a 20 angustiosos minutos, cuando ya les
cogió el pánico.

Este matrimonio, muy gentiles al relatarme toda esta aventura por mar, son gente joven, de media edad, con 4 hijos, la hija mayor tiene ahora 20 años, muy normales, equilibrados y sobre todo, muy marineros, tienen muchas horas y millas de mar, participan en regatas todos los veranos, bueno, yo creo, un buen mallorquín, es de los mejores marineros en nuestro país, igualmente los ibicencos, lo sé muy bien, que mi marido ha sido igualmente un gran marinero, muchas anécdotas podría contar sobre sus hazañas, quiero con esto subrayar que, además, son gente sin exagerar.

Pues así, con estas misteriosas antorchas, les cogió el pánico. Ella quitó el piloto automático, cogió el timón, poniendo a toda marcha el barco, haciendo unos 8 nudos, lo máximo que puede dar este motor, siempre rumbo a Porto Cristo, insisto en el rumbo, porque aún viene lo peor, su marido le gritó: «Vas a quemar el motor», pero ella parecía que tenía la furia detrás de ellos, forzaba el barco, ya tenían el faro de Porto Cristo delante, tenía las rocas tan cerca que se estrellaban contra ellos. Su marido le gritó: «Vamos a estrellarnos», pero ella prefería ir a las rocas y saltar, no le importaba, le parecía estar más a salvo estrellándose.

Ahora, en este momento conmigo, analizándolo, me dijo, si hubiesen estado en medio del mar, hubiese usado la brújula, pero encontrándose tan cerca del puerto, no hacía falta ya. Pues no llegaron nunca a Porto Cristo. Llegaron a Portocolom; ¿cómo? Jamás se lo han podido explicar. Lo importante en este caso, es que ellos querían llegar a Porto Cristo, a toda costa, porque así
se hubiesen alejado de los 12 romboides, en cambio si iban a Portocolom se acercaban a estas formas rojizas. Cuando ellos se dieron cuenta, sin saber hasta ahora cómo, se encontraron en Portocolom; ni ella sabe si llevaba en este momento el timón o no. Ellos se encontraban en este lapsus de media hora en este puerto. Ella me asegura que tenía delante de ellos el faro de Porto Cristo. Yo le dije: «A lo mejor se equivocó y creyó ver el faro de Portocolom». «No, no podía ser, que de este punto no se ve el faro de Portocolom, que no está en línea recta, sino hace esquina, y además hubiese tenido que girar para llegar a Portocolom. Ellos estaban a 10 minutos del faro de Porto Cristo, lo veían perfectamente.

Aún siguen los 12 romboides fijos en el mar; ella llevaba el barco a tope; ella le preguntó si se movían estas formas, cuando se iban hundiendo lentamente, primero los romboides de delante, una a una, hasta que las 12 formas desaparecen y al mismo momento surge una bola de luz anaranjada, no tan transparente, sino más opaca, más material, pero no surgió, sino estaba ya en el mismo sitio de las 12 formas romboides, con una luz muy potente sin centellear. Esta bola sí que venía hacia ellos, del tamaño de una barca grande, no con la altura de los primeros, sino altura de barca. Venía con bastante velocidad, pero el marido quiso tranquilizar a ambos, diciendo que esta vez sí es un barco. Tenía un foco muy fuerte, dirigido hacia ellos, pero ella no creía que sea una barca de pescador, por esto él sugirió de esperar, hasta que esta bola pase
dentro del reflejo del canal de la luna, para ver exactamente si era una barca. En pocos momentos se acercaba al canal de luz lunar, donde ellos también se encontraban. Según se acercaba, podían ver que su rumbo era algo más hacia mar adentro, pero de lejos parecía venir directamente hacia ellos.

Yo pregunté si veían si se desviaba, al acercarse, pero de esto no se han dado cuenta. En el preciso instante de entrar en el canal lunar, desapareció. Se apagó. No había ni rastro de la bola, no cruzó el canal lunar, no había nada, ni si quiera el reflejo de esta luz. En este momento esta bola-luz estaba muy cerca de su barco, unos 50 metros. Lo curioso es que, ella tenía la impresión intuitiva de que debajo de ellos había algo; prueba de ello, que durante este trayecto, a pesar de
llevar el timón, en parte que miraba a los 12 romboides, no dejaba de mirar hacia abajo, presentía que algo había debajo de ellos, y de esto tenía más miedo que de las 12 antorchas, que al fin y al cabo estaban quietas en una lejanía próxima. Su marido, como buen marino, no tenía miedo, sino preocupación a lo desconocido, ella en cambio quería ir directo a las rocas de la entrada de Porto Cristo, por el inmenso miedo que sentía. O sea que parecía un acto suicida, de querer saltar a las rocas, supongo sacrificando el barco incluso. Le pregunté si se daba cuenta de esta acción
suya, pero a ella le daba en este momento igual, sólo quería pisar tierra firme. A mí me parece que esta bola luminosa que venía hacia ellos, era parte de una nave, era la luz reflectora de los desconocidos, que iban sumergidos debajo de la superficie del agua. Al llegar al canal lunar, o se sumergían más profundamente o entraban en otra dimensión, para el ser humano invisible. Pues no es así.

Los extraterrestres llaman a estos romboides rojizos, como mi amiga testigo y marido veían muy bien, las Cabezas de Pistas para sus aterrizajes. Digamos que ellos viajan en otras dimensiones, o sea no visibles al ser humano. O sea para aterrizar y bajar al fondo del mar necesitan unos convertidores para que ellos puedan cambiar sus naves de la dimensión X a la 3ª dimensión, porque debajo del mar están en la 3ª dimensión. 19 segundos antes de la llegada de una nave avisan a la base para que se ponga en función este campo de energía que se encuentra unos 70 a 80 metros debajo del agua y estos 50 metros encima visible, que llaman un «convertidor de dimensiones». Suponemos un borne debajo del mar con un borne en la superficie, o sea uno negativo el otro positivo, creando un campo de energía que actúa en su momento sobre la nave que pasa debajo de este convertidor para poder pasar a la 3ª dimensión. Pero sigamos con mi testigo:

Ella no dejó de mirar para abajo, presentía algo que venía de las profundidades (ahí hay unos 200 a 500m de profundidad), saliendo de este shock tan fuerte, se preguntaron al mismo tiempo: «¿Y dónde estamos? ¿Dónde está Porto Cristo? Pero si esta costa la conozco, pero si estamos en Portocolom. Se encontraron como despertándose de un sueño, como si despiertan de una hipnosis. Ellos no daban razón de su existencia, ni se podían explicar cómo ha podido suceder en encontrarse en una dirección contraria, y esto en un corto tiempo, como 1/2 hora máximo. Normalmente tardarían 2 horas y 1/2 de un puerto al otro, que dista unas 9 millas de distancia. Podría ser una «proyección sugestiva». Todas estas antorchas, la bola de luz, además ella intuía seres que estaban debajo de ellos. Hasta ahora su marido, buen marinero de su barco, no ha encontrado ninguna explicación de su desviación, excepto que por imán o magnetismo han sido atraídos y por esto se encontraron rumbo al revés, en Portocolom. Yo aquí le sugerí que a lo mejor había corrientes marinas, que me negaron rotundamente, encontrándose además el mar en calma chicha. Cabe suponer que ellos, los extraterrestres, son pacíficos, al captar la idea suicida de ir contra las rocas, de salvarles, desviándoles en un instante a 9 millas más lejos, y en dirección opuesta. Pues tampoco es así.

Estos romboides, que producen un campo de energía, según explicaciones de nuestros amigos extraterrestres, tienen un límite. Si este barco está en la raya del límite, salen expulsados, en un momento, hacia otra dirección, y por lo tanto salvados, pero si están dentro del campo de energía, el barco desaparece para nosotros, y ellos se encontrarían en otra dimensión. Pero estos percances no les han pasado aquí, en el triángulo balear. Me atrevo ahora a pensar en alto:

«El triángulo de las Bermudas, pongo un interrogante?...

Referente a la Bola que veían que se acercaba, pero al final tenia otro rumbo, ellos, los amigos del espacio, los llaman boyas-detectoras, van teledirigidas, sale una primero, antes de los romboides y después también, precisamente para observar si hay obstáculos alrededor. Otro caso en Mallorca, a los cuales les pasó un poco peor. Una barca de unos 6 metros, iban 2 pescadores, vieron salir algo del mar y ya volcaron. Estaban bastante lejos de tierra, y buen susto para salvarse, tanto que ni podían apreciar qué es lo que les salía al paso, de debajo del agua.

En fin, entran salvados, como sea, al Portocolom, eran la 1’30 de la noche, decidían quedarse a dormir en el mismo barco, exhaustos, diciendo ella que aquí están a salvo. Pero la sensación de que les seguían, hasta la entrada al puerto, la tenía, mirando constantemente hacia abajo. Aquí le pregunté, si le pasaría otra vez, tendría miedo como aquella noche. Dijo: «No sé, no creo, pero sí sé, que ahora tengo necesidad de verles, ahora espero con ilusión de encontrarlos», además tiene la certera intuición de saber cuándo los van a ver, como a su marido le pasó mientras tanto 3 veces más, el año pasado, el último verano.
Con diferentes testigos. Su marido se ha visto también cambiar: él, que no creía en ellos, está feliz, cuando los puede ver y comunicarse con ellos. Ella ha tenido un cambio extraño, lo observa consigo mismo. Se siente feliz cuando tiene un encuentro. Esto, lo estoy observando con muchos otros testigos en Mallorca, que tienen esta misma sensación de felicidad.

Su marido le dijo: «Esto no vamos a contarle a nadie, que nos tomarían por locos, pero a nuestros hijos si». Al llegar a su casa en Portocolom, cuál es su sorpresa que sus hijos les cuentan a ellos, que esta noche anterior, unos amigos de ellos estaban en la terraza, mirando hacia el mar, cuando veían unas luces muy extrañas, unos reflejos mar adentro, cogían su coche, yendo hacia el faro del Portocolom y al llegar ya no había nada. Así vemos, que no es una proyección sugestiva. Ella, me subraya, igualmente que su marido, se sienten satisfechos y felices por haber tenido este encuentro, pero la próxima vez, que no sea en el mar, porque ahí aún sienten pánico, pero no por ellos, sino por la presencia de este agua silenciosa y profunda y oscura. Así este ha sido un encuentro del segundo tipo o fase, pero ella ha tenido junto con su hija mayor, un encuentro del tercer tipo, yendo con su coche desde Felanich a Portocolom.
Pasó en el verano de 1976. De noche les cegó una luz rojiza, por la misma carretera, y su hija veía una figura humana al borde del camino; su madre apretó el coche a toda prisa, pero la luz rojiza envolvió a su coche aún algún rato.



Segunda parte: Revista Karma-7 número 85, diciembre de 1979


Este año, a la salida de Palma, por una carretera está el cementerio y en frente un campo polideportivo. Cuando un matrimonio en su Seat 600 pasaba por esta carretera, ven salir en este mismo instante, una bola roja, no muy grande, a través de la pared del cementerio, detrás de ella una figura muy alta (más de 2 metros) y transparente, traspasando igualmente la pared, cruzando la bola roja y la figura la carretera, el señor que iba al volante, tuvo que frenar el 600, porque le parecía que atropellaba a ambos, y que atravesaban la pared del campo polideportivo donde la figura se desmaterializó. Este señor tuvo incluso tiempo de sacar su cabeza por la
ventanilla, para verlo mejor. Su mujer ha sufrido unos trastornos de nervios.

Este verano, encontrándonos con unos amigos de Sóller, en el Puig Mayor, la montaña más alta de la isla, y donde se encuentra instalado el radar de los americanos-españoles, a la una de la madrugada, vimos una bola roja, cruzando el firmamento, pero 3 veces más veloz que un avión, fluctuaba cada medio segundo sin apagarse y esto sólo en el centro del círculo rojo, la altura
no era muy alta, como un avión que aterriza en Son San Juan, y todo esto en un completo silencio, cruzando la Vía Láctea. Daba la impresión de libertad y ligereza de vuelo, lo comparamos a un pájaro grande y de vuelo libre y feliz.

El año pasado unos señores muy respetables en sus profesiones, vieron también por Sóller, por la noche, salir del mar una especie de plataforma enorme, redonda, de donde salieron 9 naves haciendo sus maniobras sobre el mar. Se puede decir la parte norte de la isla tiene frecuentes avistamientos desde Sóller hasta el Cabo de Formentor. Unos submarinos oyen ruido constante
de motores y golpes a algo metálico debajo del agua, naturalmente sin que ninguna vez haya barco ni de cerca ni de lejos. Lo curioso del caso es que los peces se comportan de una manera insólita, empiezan a temblar, se supone por la propagación de las ondas vibratorias.

Bien, así, creemos que hay una supuesta base submarina, entre Cataluña y Mallorca. Ovnis se ven, casi a diario. Como los avistamientos no son tanta noticia, como los aterrizajes, me especializo en ellos. Las líneas que determinan las apariciones de estos objetos sobre Europa forman un cruce cuya convergencia es un triángulo, en cuyo centro están las islas Baleares. Existe además un punto entre Ibiza y Mallorca donde no hay ruta de aviación que pase por él y que al acercarse los instrumentos del avión, se vuelven locos. Incluso las palomas mensajeras pierden la noción del rumbo.
Todo esto les lleva a sospechar que aquí se encuentra una base de seres extraterrestres que puede estar sumergida.
Un señor ve a las 11 de la noche 3 bolas anaranjadas mientras que venía de la parte de Artá (Mallorca). Así empieza un relato: «Nosotros, intrigados, cuentan unos amigos, cogimos esta carretera hacia Valldemosa para ver también estas bolas anaranjadas, y cuando llegamos a la altura de Deyá vimos un objeto. Una bola redonda color naranja de unos cuatro metros y medio de diámetro, que se encontraba a unos 60 o 70 metros de altura sobre el suelo, y que avanzaba junto a nosotros. Cuando llegamos a la recta, el objeto estaba a punto de desaparecer detrás de una montaña, entonces nosotros nos exclamamos que habíamos venido a verlo y ahora nos desaparece, y apenas dicho esto, el objeto giró en ángulo recto y se dirigió hacia nosotros. Paré el coche muy asustado, y le dije, al que venía conmigo que no bajara, entonces el objeto volvió a girar y se fue. En este caso este relato no era aterrizaje, pero llama la atención con qué rapidez absorben nuestros pensamientos, al mismo tiempo que dominan sus naves. Estas personas de Mallorca, han visto numerosas apariciones de bolas u objetos ovalados, que se dirigían normalmente al mar. Existe un tipo de objeto que es ovalado y de color plateado y otro redondo de color naranja. En el radar del Puig Mayor vieron una noche una de estas bolas anaranjadas que pasaba, y que el radar no detectaba. Los ahí presentes firmaron una declaración y dieron parte de ello, el encuentro físico de estos amigos con unos seres ocurrió en las afueras de Sóller, por la noche, cerca del colegio nacional. Cuentan: «De repente vimos un objeto que pasaba delante nuestro y desapareció. Luego a nuestro lado, oímos un ruido, como de algo, que se deslizaba sobre la gravilla, cogimos la moto y enfocamos la luz al lugar donde escuchábamos este ruido y delante de nosotros, a unos 10 metros de distancia se encontraban 3 figuras con unas escafandras, con algo como un reflejo verde a la altura de los ojos. Evidentemente no nos querían asustar y por eso venían tan despacio; pero del susto que nos dimos nos podíamos haber muerto. Muchas personas en Sóller vieron el mismo día, cómo una cosa ovalada pasaba por encima del pueblo.

Sobre el suelo del lugar encontraron luego una espiral marcada sobre la gravilla de unos 3 metros
de diámetro.

Fines de septiembre, a las 12 de la noche, muchos vieron un objeto redondo que emitía la luz en forma intermitente, estacionado sobre Palma. He hablado con estas personas de Sóller y me confesaron, que reciben algo como avisos, cada vez que se pueden ver estas naves, o sea que se encuentran sobrevolando Sóller y el Puig Mayor. Los demás son testigos que cada vez que este señor les dice:
«Hoy, a tal hora y tal dirección podéis ver alguna nave, aparece exactamente ahí el Ovni. Así hay unos cuantas personas en Sóller que se han convertido en sensitivos.
Según exploraciones privadas, la base submarina se encuentra a 91 metros de profundidad, en el suelo marino. Hay por lo menos 8 naves estacionadas ahí, con más de 10 personas o seres fijos de mantenimiento en dicha base. Usan 3 rumbos diferentes para sus naves de la base, para el despegue, como sus aterrizajes en línea curva, pasando a 31km entre las islas de Ibiza y Mallorca. El despegue se produce a 45º sobre el nivel del mar a una velocidad de 999 metros por segundo.

Efectivamente, ustedes recordarán el encuentro que tuvo un Caravelle de Iberia en un vuelo nocturno de Palma de Mallorca a Madrid en 1969 con un Ovni, sobre el mar, a unos 9 mil metros de altitud y concretamente al noroeste de Ibiza, tiene íntima relación con los avistamientos de numerosos testigos que han tenido lugar estos años desde San Antonio en Ibiza. Los controles
de entonces no lo podían detectar, a lo que hice referencia anteriormente, pues ellos tienen sus pasillos trazados de manera que los aeropuertos no lo registran muchas veces en sus radares. La forma del Ovni de entonces era triangular, que su color era rojo al blanco y al naranja, como lo han visto este año también. Observen que el piloto de entonces Jaime Ordovás Artieda, dijo que el Ovni triangular les acompañó durante 20 minutos en su vuelo desde la costa Ibicenca, islas Columbretes hasta Castellón. Los amigos en Sóller, dicen que no les querían asustar. Ustedes ya se imaginan dónde quiero llegar. Sencillamente, el triángulo de las Baleares existe, pero ni es un triangulo mortal, ni maldito. Este triángulo, aquí al lado nuestro en las Baleares, es pacífico y hay que acostumbrarse a verles, sea en sus naves como físicamente.
Les digo esto, ya que tendremos muchas más ocasiones de verlos y convivir con ellos, debido a sus bases submarinas. Yo que tengo que ir muchas veces a Mallorca, no tengo el menor temor de hacerlo en avión o barco.

El último verano, estando en Ibiza, me di cuenta de que los ibicencos están ya muy acostumbrados a los avistamientos, sobre todo los marineros que los ven salir de la mar, se puede decir que conviven con ellos. Tengo entendido, que los seres que están en esta base cercana a Mallorca, también se saben mezclar entre los turistas, usando los mismos trajes que los hippies, o pseudo hippies. Como normalmente tienen una altura de 1’80 m. algo más, pueden ser rubios, o pelirrojos, se pasean entre tanta gente extravagante como yo he visto en el puerto de Ibiza, y no llaman la atención. Los isleños tienen costumbre de ver las cosas más
grotescas, y la única frase suya como excusa es: «Són forasters». Cómo les va a extrañar, un hombre mas o menos como los de nuestra tierra.

En marzo del pasado año, un viernes, una parejita alemana se va del puerto de Ibiza a Formentera y se pasea en la arena, a la orilla del mar, cuando a las 2,30 de la tarde ven, en vuelo primero y después en aterrizaje, una nave extraterrestre. El objeto tenía 15 metros de diámetro, según los testigos, la forma de un plato invertido con una cúpula. Brillaba con un color naranja claro y notaron ciertas emanaciones de calor. Fascinados observaron este objeto desconocido. La velocidad calcularon a 900 km la llora. El aterrizaje se efectuó lentamente, cambiando su primer color fuerte claro a más naranja. Después de 5 minutos aparecieron de la parte trasera del «Ufo» 3 figuras humanas, desde el cuello hasta los tobillos envuelto en un mono blanco, y que no se apreciaban ningunos botones ni cremalleras. Durante 15 minutos, en que inspeccionaban los alrededores se comunicaban entre ellos, volviendo a su nave. En el despegue, los colores aparecieron de forma inversa, o sea, del naranja al blanco destellante. Se levantó en un ángulo de 45 grados dirigiéndose al oeste. Durante el aterrizaje y el despegue no escucharon ningún ruido. Estos testigos se comprometen de jurar delante notario.
Esta noticia la había leído, considerando algo demasiado bonita y fácil, sobre todo no hay nada en que se refleje el consabido miedo de los testigos. Pero lo curioso es que realmente coinciden con las medidas y velocidad y otros detalles acercándose a la realidad. Efectivamente, las medidas de sus naves, me refiero siempre a los seres de la base submarina balear, son por un lado, los objetos de color naranja con 12 metros de diámetro, tripulados por 4 seres, les sirven para pequeños desplazamientos y controles técnicos.
Estos son los que vemos, porque incluso sobrevuelan las antenas de televisión y el radar, pero no por ello, sino que tienen que controlar ciertas zonas magnéticas y para los aterrizajes de sus naves grandes. Lo digo tan preciso, porque los oficiales del Puig Mayor en Mallorca, donde
hay la estación del radar, ven casi a diario estas bolas anaranjadas. La segunda clase de objeto visto en las islas son de forma ovalada y metálica que no son naves propiamente, sino «boyas», ellos lo llaman boyas detectoras como nosotros llamamos las «boyas detectoras» que flotan en el mar, y que los suyos están dirigidos por control remoto que sirven para recoger datos de tipo técnico para el mantenimiento de la base y asuntos relacionados con los aterrizajes de sus naves. De estas bases submarinas existen 6 en nuestro planeta y 7 bases en tierra. Siempre les estoy hablando de esta raza, de estos seres; lo que pueden hacer otras razas en nuestra tierra, no lo
he estudiado.

Sigo otra vez con los de las islas:
El aterrizaje de sus naves muchas veces no es cogido por el radar. En el momento del aterrizaje, si se encuentra en la zona una barca, la desplazan del lugar, como anteriormente les expliqué. Cuando la nave está bajo el agua, la puede detectar un barco con la sonda, pero no la puede ver. Las bases submarinas cambiables de las islas existen desde el año 1969. Para ellos es la Zona 6ª. Estados Unidos es la Zona 1ª. Por lo tanto, no nos extrañemos que cada día y año, nos veremos más familiarizados de ver naves y boyas.
En agosto del año pasado vieron por la tarde miles de personas en Ibiza y Formentera una nave, pero como al mismo tiempo se podía verla en Mallorca, podemos descartar la idea como de algunas personas anticuadas, de que ha sido un globo sonda, porque Mallorca no está a la vuelta de la esquina, como muy bien dice un muy apreciado testigo y periodista de Ibiza, que me facilitó
algunos datos.

Hay otro importante testigo más, que vive en Sóller (Mallorca), que presiente cuando va a pasar una nave o boya. El ha visto muchísimas veces pasar estos objetos a corta distancia, como a 60 metros. Dice que todos los animales que por ahí había, se callaron de golpe, cuando apareció un objeto, como una luz de color rojo que iba a gran velocidad, paró en seco y volvió a reanudar su
camino, sin apercibirse aceleración alguna. El objeto volante, realizó esta maniobra tres veces seguidas.

En el mes de noviembre último, los ven casi a diario; esta vez era una nave de forma alargada con flases de luz muy plateados. Ese día se cortó el fluido eléctrico en la base del Puig Mayor, donde está el radar. Este muchacho de Sóller ya es un sensitivo, porque por su cuenta, llegó a una conclusión que ya les había hablado antes que realmente es así. Dice: «Las bolas anaranjadas
indican los sitios donde hay peligro, ya que debajo están trabajando. Son como señalizadores. Las esferas de destellos rojos y blancos son las máquinas con que trabajan y operan y las demás son naves.

Desde el año pasado, las bases se han movido, ahora están más cerca a Mallorca, sobre todo por Sóller, La Calobra y por las Costas Catalanas, pero ya no puedo decirles el punto más concreto, no es de mi incumbencia. La Navidad pasada estuvimos en Sóller con este amigo
tan sensitivo, que nos llevó a todo un grupo a un mirador en las cumbres de montañas, donde se domina el puerto de Sóller y demás paisajes mallorquines. Se llevó un telescopio, era la media noche pasada, y efectivamente casi al momento vimos sobre el mar a muy baja altura una bola anaranjada. No le dimos más importancia, que el chico dijo que tendremos que ver algo mucho
más cerca. Pero aquella noche no vimos ya nada más. El matrimonio que tuvo la aventura en su barco el verano del 1977 ve a menudo luces entre blancas y anaranjadas flotando sobre el mar, destellantes. Participaban en una regata Palma-Cabrera-Palma el último verano 1978. Era un sábado a las 10 de la noche. Estaban cerca de Cabrera y Cabo Blanco. Vieron una luz roja-blanca, cambiando los colores y centelleando, parecía otra vez una forma cónica. Tenía rumbo entre Ibiza y Cabrera.

Tenemos estos enigmas ya 30 años entre nosotros y sobre nuestro planeta. Sobre nuestro planeta y bajo mar. Pero mis estudios se especializan concretamente sobre las islas Baleares. Los he recogido entre mis amistades de ambos lados. El Ministerio español ha aireado públicamente
ciertos aterrizajes e invita al pueblo dar parte de estas conexiones. Casi todo el planeta se toma en serio los avistamientos de los Ufos, pero claro, siempre hay un pero, porque la Cía y muchos más los archivan y estudian racionalmente, limitándose a eso. Pero, no nos dan también mensajes espirituales y quisieran influir en nosotros que cambiemos nuestra vida tan material y dejemos de experiencias atómicas, que dejemos nuestra agresividad y dejemos nuestro miserable comportamiento hacia el prójimo.

Mientras la Nasa y el Prof. Carl Sagan han puesto dos sondas del tipo Voyager, que se lanzaron hace años, para empezar un viaje de muchos años en nuestro propio sistema solar y otros lejanos confines. ¿Saben a dónde se dirigirán después de haber salido de nuestro sistema solar? A Alfa Próximo Centauro. Después de dejar al gran planeta Saturno, que a pesar de que la sonda no transmite datos por «interferencia de una sonda soviética», puedo ya adelantarse, como esotérica, que su satélite «Titán» nos guardará unas cuantas sorpresas, igualmente que los satélites de Júpiter lo han demostrado ya, que hace 12 años lo dije reiteradas veces, pero me había adelantado demasiados años. Adamski se adelantó muchos años, tanto, que en el año 54 preparó un encuentro entre Gobierno y extraterrestres con visibles maniobras por parte de los extraterrestres y por fin, pude desvelar porqué Adamski está enterrado en Arlington y que nadie ha podido revelar hasta ahora:

«A expreso y particular deseo del expresidente...»
CAROLE RAMIS

domingo, 1 de julio de 1979

Teorizando: La Interfase…

Artículo escrito por Sinesio Darnell para la revista Karma-7, número 80-81, Julio y Agosto de 1979.

Víctor Estrada


Teorizando: La Interfase…

En el mundo de lo paranormal por desgracia y hasta el momento, nos movemos sólo dentro de lo hipotético. La parapsicología no ha conseguido formular principios, ni establecer leyes a las cuales se ciñan los fenómenos observados. Sí hay, ciertas circunstancias establecidas, pero son totalmente ineficaces o incompletas, para poder establecer unos fundamentos.

Nos movemos continuamente en el campo de lo «posible», y lo posible nos hace navegar un tanto desorientados, en busca de un lugar donde poder anclar nuestras ideas con cierta seguridad. Pero mientras no encontremos este suelo firme, nos es permitido razonar a nuestro gusto, cotejando el material del cual podemos echar mano.

Sistemáticamente se intenta destruir todo aquello que suponga «algo» no explicable, mediante una terminología fuera de lugar. Me refiero, que de continuo empleamos los términos: magnetismo, electromagnetismo, vibraciones, ondas, campos de interferencia, etc., etc., cuando en realidad la fenomenología paranormal no tiene nada que ver, con el significado clásico de estas expresiones o vocablos. Es cierto que la parapsicología ha ido formando su lenguaje técnico, o denominaciones que clasifican los fenómenos, pero no son útiles para definir la causa que los motiva. Pero como la realidad se impone, hemos de admitir que no disponemos de otro vocabulario, y que por lo tanto nos vemos en la necesidad de emplearlo. Pero quisiera dejar claro, que su académico contenido no corresponde a la realidad de la temática que nos ocupa, siendo en realidad un simple sinónimo.

Pero volvamos a ese «algo» que hemos mencionado anteriormente. En un artículo publicado en esta misma revista, hacía referencia a las «imposibilidades posibles». Indudablemente en las presentes líneas nos encontramos ante un tema, que para unos resultará una imposibilidad, mientras que para otros será todo lo contrario.

Las investigaciones realizadas por el Dr. Raymond A. Moody, Jr. y que han llegado al conocimiento del público a través de sus obras: Vida después de la Vida, y Reflexiones de la Vida después de la Vida (editados en España, por EDAF) han producido un verdadero impacto en la mentalidad de muchos. Tratan sus experiencias sobre aquellas personas, que clínicamente fueron considerados difuntas y que más tarde, mediante diferentes tratamientos de reanimación volvieron a la vida. Todas estas personas describen y narran las mismas sensaciones, extracorpóreas. Sería muy largo comentar las características esenciales de estas experiencias, sólo una de ellas nos interesa como ya veremos. Pero antes de seguir adelante quisiera hacer resaltar el hecho, de que a partir de que A. Moody dio a conocer sus experiencias, otros médicos, otros doctores han salido a la luz, comunicando que en sus años de experiencia profesional, han tenido multitud de casos que reafirman los expuestos por el citado autor. Casos que estos doctores no exponían, quizás por temor a ser calificados de «acientíficos», pero que ahora, rota ya la línea del silencio, no tienen motivo alguno para callarse.

En el segundo título de las obras de A. Moody, queda expuesto que alguno de los «regresados» mencionan una zona «gris». Aclaremos; según los entrevistados —no siempre— después de verse, o de ver mejor dicho sus cuerpos inertes, ya que han salido de él, se sienten arrastrados por un túnel oscuro, al final del cual una intensa luz blanca que los deslumbra, les espera comunicándoles una gran sensación de paz, ahora bien, antes de llegar a esta zona atraviesan otra donde pueden ver, perfiles humanos amorfos y deambulantes, que parecen más atraídos por la fase terrena, que por la etérea y luminosa que se percibe más allá de esta zona. A esta zona que parece tener concordancia con ciertas explicaciones de índole esotérica, e incluso dentro de la Iglesia judeocristiana, la denomino «interfase». Vuelvo aquí, a emplear una expresión que sin ser la real, puede ser algo representativa.

Esta interfase o tierra de nadie, es posiblemente aquella zona donde los no desprendidos de la atracción terrena, quedan detenidos para que lenta y costosamente, sin noción del tiempo —ya que no existe—, se depuren o se desprendan de las cargas y apetencias materiales que han arrastrado en su muerte. Algo así como un «purgatorio» o zona de bajos astrales. Moody en las páginas 42 y 43 de su obra Reflexiones sobre la Vida después de la Vida nos dice: «No parecían estar conscientes de nada, ni del mundo físico ni del espiritual. Era como si estuvieran atrapados el uno al otro. En un lugar ni espiritual ni físico como un nivel intermedio entre ambos…»

Dos líquidos no miscibles, como pueden ser agua y aceite forman dos fases, una la acuosa y otra la lípida. La zona de contacto entre ambas se puede denominar «interfase». Cualquier partícula no mojable y de densidad menor a la del agua se encontraría en la superficie y si además tiene unas constantes liposolubles muy lentas, permanecería durante largo tiempo en la zona de contacto entre los dos líquidos (fases) sin pertenecer ni a uno ni a otro. Indudablemente estas partículas, al no romper las tensiones superficiales de ambos líquidos, quedan retenidas entre las dos superficies produciendo alteraciones en la horizontalidad de ambas. Continuando en nuestra divagación, podemos imaginarnos que la primera capa lineal de moléculas grasas corresponden al plano astral más bajo, zona donde por decantación, se acumularían partículas de materiales más densos que hubieren en suspensión en la fase grasa (bajos astrales).

Basándonos en este simplificadísimo ejemplo, podemos aceptar que la vida física supone una fase y la vida después de la vida, sería la otra fase. Dos fases formadas por dos tipos de vida no «miscibles», como las dos fases de los líquidos ya mencionados. Deducimos que el salto entre una y otra forma de vida, debe de realizarse atravesando una «interfase» o tierra de nadie.

Al igual que entre las lineales capas moleculares de los líquidos puestos como ejemplo, podían quedar partículas que distorsionaran sus superficies, hasta el momento de integrarse a una de las fases, y siguiendo nuestra teorización cabría admitir que en la interfase de las dos vidas, y por causas no definidas podrían quedar —la denominación empleada no importa— almas, restos anímicos, cascarones, cuerpos astrales, etc., etc. Que sin estar incorporadas a ninguna de las dos vidas, sí podrían influir en los límites de éstas, o bien proporcionar cierta incoherente información de una fase a otra. Algo así, como el viajero que encontrándose retenido en un puesto fronterizo tiene por ello una muy pobre visión, del «país» al que se dirige, incluso llegando a conclusiones falseadas del mismo.

De lo expuesto podríamos apuntar la idea o teoría, de que algunos de los fenómenos paranormales o sus efectos podrían emanar de esta «tierra de nadie». Las apariciones fantasmagóricas, las visiones materializares y capaces de impresionar las placas fotográficas, las psicofonías y una larga serie de etcéteras, encontrarían su motivación en la «interfase» de las dos vidas. Los «entes» colocados en ella, captarían de un modo vago información de la fase no física, y al no estar totalmente desconectados del mundo carnal, harían llegar a éste una información algo deformada por la percepción y formación individual del ente.

Zona de tinieblas, túnel negro, fase gris todo ello podría corresponder a la interfase. Lugar sin ser lugar, en el cual deambula perdido y anodinamente el fantasma, cascarón anímico o resto, que conservando cierta ligazón con nuestro plano, le resulta difícil el incorporarse de un modo definitivo, a la otra fase.

Cuando psicofónicamente hacemos preguntas con referencia a ese «estadio de vida incorpórea», las contestaciones no son siempre claras, por el contrario, en más de una ocasión son divagatorias, por ejemplo a la pregunta de ¿cómo es el Más Allá? obtenemos las siguientes contestaciones: Es diferente…, aún no estoy..., luego sabré..., o simplemente, no sé. Estas contestaciones, y si realmente la psicofonía procede de los que ya se fueron, o como afirman los esotéricos de sus restos anímicos o cascarones, demostrarían claramente encontrarse en una frontera o estado intermedio. Frontera o estado intermedio que correspondería a la mencionada «interfase».

Igualmente ocurre con muchas comunicaciones mediúmnicas (?), ya que podemos observar en más de una ocasión un gran número de contradicciones, que demuestran un absoluto desconocimiento en puntos muy trascendentales. Claro está, que en este último aspecto, me refiero a los casos de mediumnidad, el hecho se complica y es muy difícil llegar a una conclusión, ya que inicialmente debemos admitir la realidad de la mediumnidad. Esta realidad en el fondo está repleta de incógnitas, dada la complejidad de nuestro subconsciente.

Pero la realidad parece imponerse, si comparamos o cotejamos los principios esotéricos con los últimos adelantos de la ciencia sobre la evidencia de un Más Allá, podemos observar la casi imperiosa realidad de una «interfase», puente o frontera entre las dos vidas.


Sinesio Darnell

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